La Defensoría del Pueblo alertó por el confinamiento de más de 3.700 personas en once puntos distintos en Bojayá. Las comunidades más afectadas son las indígenas, que temen salir de caza o por sus cultivos para no ser víctimas de minas antipersonal o el fuego cruzado de los grupos armados.
Los resguardos más afectados en ese municipio de Chocó son Uva – Pogue, Alto Río Bojayá y Alto Río Napipí, donde sus habitantes han perdido su autonomía porque, dicen ellos mismos, a raíz de la presencia de los ilegales “se hace lo que ellos digan” e imponiéndoles normas de comportamiento.
Ante esta crisis, agravada por el paro armado, el defensor Carlos Camargo pidió una intervención urgente de las autoridades.
Ante este panorama, el Defensor del Pueblo exhortó a las autoridades del orden departamental y Nacional a tomar las medidas necesarias para mitigar los impactos sobre las comunidades y, de manera especial, a que se apliquen los principios de coordinación, subsidiaridad, concurrencia y complementariedad, debido a que la situación humanitaria ha desbordado la capacidad de las entidades locales.
En las semanas anteriores, la Defensoría del Pueblo evidenció dos desplazamientos masivos que afectan a 365 personas en Istmina y Sipí.




