Recursos de las regalías en los municipios PDET del Chocó impulsarán proyectos de vivienda digna, producción agrícola y vías estratégicas que cambiarán la vida de miles de habitantes.
Con una apuesta histórica por la paz territorial, el Órgano Colegiado de Administración y Decisión de Paz – OCAD Paz aprobó recursos de las regalías por $1,76 billones que financiarán 100 proyectos en las 16 subregiones con Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial – PDET, en todo el territorio nacional.
Del total de los recursos aprobados, $158.419 millones se destinarán a transformar la vida de las comunidades en municipios como Bojayá, Carmen del Darién, Istmina, Medio Atrato y Sipí (Chocó), además de Murindó (Antioquia), los cuales hacen parte de una subregión que ha padecido por décadas la marginación estatal, enormes brechas sociales y el impacto de los grupos armados ilegales.
Una inversión para el cierre de brechas La directora del Departamento Nacional de Planeación – DNP, Natalia Irene Molina, sostuvo que este esfuerzo representa un nuevo comienzo para las zonas más
olvidadas de Colombia. “Esta aprobación de $1.7 billones para los municipios PDET transforma una deuda histórica con las regiones más golpeadas del país en oportunidades reales, esperanza y desarrollo para sus comunidades”, señaló la Directora.
Molina agregó que el actual gobierno ha hecho de las regalías un instrumento real de construcción de paz y dignidad: “Estamos cerrando brechas, eliminando barreras y dignificando la vida para apostarle a la paz total… Las regalías son recursos que siembran paz, futuro y dignidad en los territorios PDET”, puntualizó.
Soluciones que transforman vidas
La inversión aprobada marcará el inicio de una nueva vida para los habitantes de una zona donde la cotidianidad está marcada por la precariedad del acceso al agua potable, la precariedad de las vías de conectividad y la ausencia de oportunidades económicas para los jóvenes.
“Con esta asignación histórica de recursos, el Gobierno nacional convierte las regalías en el motor de un nuevo comienzo en el desarrollo territorial y les devuelve el sentido constitucional que tienen: mejorar la vida de los colombianos”, explicó el subdirector del Sistema General de Regalías, Rubin Ariel Huffington.
Entre los proyectos priorizados se destacan tres líneas de acción fundamentales en el contexto chocoano: la transformación de la movilidad rural mediante vías para el desarrollo, la construcción de vivienda digna con enfoque étnico y el fortalecimiento de la cadena productiva del cacao, todo con un enfoque social evidente.
En Bojayá, por ejemplo, se aprobó el proyecto para construir una vía carreteable desde Bellavista hasta Puerto Conto que permitirá conectar comunidades históricamente aisladas. Por su parte, en Carmen del Darién, el mejoramiento de una vía terciaria significará acceso permanente a oportunidades para los pobladores, mientras que en la carretera que conduce de Belén de Bajirá a Riosucio, la pavimentación permitirá activar rutas productivas en una zona clave del Departamento.
De otro lado, en Sipí y en Murindó, donde el agua limpia ha sido un improbable, se construirán redes y sistemas de acueducto que se traducirán en menos riesgos para la salud y dignidad en los hogares.
Mientras tanto, en Istmina se construirán viviendas dignas con enfoque diferencial étnico, conservando usos y costumbres afro e indígenas, reconociendo no solo necesidades materiales, sino también identitarias y culturales.
Finalmente, en Medio Atrato, el fortalecimiento de la cadena del cacao para comunidades étnicas permitirá consolidar una economía rural sostenible y culturalmente propia.
“Los proyectos seleccionados en esta convocatoria del OCAD Paz tienen un inmenso valor en el desarrollo y la autonomía territorial, pues fueron formulados desde el corazón de las comunidades, a partir de sus sueños y sus prioridades”, subrayó el subdirector del Sistema General de Regalías. Rubin Ariel Huffington, enfatizando en que estas iniciativas nacieron desde las propias comunidades.
Con la aprobación de estos $1,76 billones, el Gobierno nacional demuestra una vez más que las regalías, invertidas con transparencia, rigor técnico y participación real de la comunidad, pueden convertir la riqueza derivada de la explotación de recursos naturales en bienestar para quienes habitan una Colombia olvidada que comienza a renacer.
DESTACADO
“Las regalías son recursos que siembran paz, futuro y dignidad en los territorios PDET”: Natalia Irene Molina, directora general del DNP.




