El colectivo Comunidades Unidas de Urabá y Chocó ha emitido un angustioso llamado de auxilio (SOS) ante el acelerado avance de la erosión marginal ocasionada por el río Curbaradó. El fenómeno amenaza con destruir la banca de la carretera y dejar completamente incomunicadas a múltiples poblaciones rurales de este estratégico corredor interdepartamental.
La grave alerta fue socializada por Carlos Urrea, representante legal del colectivo, quien detalló que el proceso erosivo ha alcanzado niveles críticos en tres sectores específicos del municipio de Riosucio: Llano Rico, El Cerrado y La Nevera.
A solo 40 metros del colapso
De acuerdo con la denuncia formal interpuesta por los líderes comunitarios, la fuerza de las aguas ha socavado el terreno a tal punto que el cauce activo del río se sitúa actualmente a escasos 40 metros de la vía carreteable que conecta con el corregimiento de Pabarandó.
Los habitantes manifiestan su profunda preocupación, ya que el colapso de este tramo vial cortaría el flujo de transporte, impidiendo el abastecimiento de víveres, la comercialización de productos agrícolas de sustento local y el traslado de emergencias médicas hacia centros de mayor complejidad en el Chocó.
El llamado a las autoridades
La comunidad enfatiza que este corredor ya ha sufrido periodos prolongados de abandono en el pasado, por lo que exigen la presencia inmediata de la Gobernación del Chocó, las Alcaldías de Riosucio y Carmen del Darién, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y las autoridades ambientales competentes.
El colectivo solicita la ejecución urgente de obras de mitigación de emergencia —como obras de enrocado o barreras de contención— antes de que las próximas crecientes del río socaven los 40 metros restantes y destruyan por completo la infraestructura de transporte regional.




