
Por Álex Mauricio Jiménez
Colombia no puede ser sede de la COP16 sin asumir un compromiso firme con el Chocó y el Pacífico colombiano. Proteger su biodiversidad, atraer inversión y asegurar un futuro digno para sus habitantes no es solo un deber nacional, sino una responsabilidad global. La violencia en el Chocó ya no tendrá justificación cuando se haya construido un camino claro hacia el desarrollo y la paz.

El departamento del Chocó es un verdadero santuario de biodiversidad, reconocido a nivel mundial por su riqueza ecológica única. Este territorio, cubierto en un 75% por selvas tropicales, alberga miles de especies endémicas y juega un papel crucial en la regulación climática y en la conservación de la biodiversidad global. Además, su ubicación privilegiada, con costas en los océanos Atlántico y Pacífico, lo convierte en un epicentro ecológico y estratégico para Colombia y el mundo.
Sin embargo, esta abundancia natural contrasta dramáticamente con la realidad socioeconómica de sus habitantes. El Chocó registra una de las tasas más alta de necesidades básicas insatisfechas en Colombia. A pesar de ser un pilar fundamental en la conservación de la biodiversidad, la región ha sido históricamente marginada en términos de inversión y desarrollo.

Colombia será la sede de la COP16, un evento crucial para el futuro de la biodiversidad global. No podemos permitir que esta cumbre termine sin un plan de inversión robusto para el Chocó y el Pacífico colombiano, regiones endémicas y esenciales para las metas globales de conservación. Estos territorios no solo son vitales para la biodiversidad, sino que también son el hogar de comunidades que han protegido y convivido en armonía con estos ecosistemas durante generaciones.
La gobernadora del Chocó ha sido enfática en su llamado al gobierno nacional: es urgente que se invierta en el departamento, que se atraiga inversión extranjera, y que se desarrollen megaproyectos que transformen la economía local, junto al desarrollo nacional. Solo con un compromiso real y sostenido por parte del gobierno, la violencia que azota la región desde hace décadas podrá ser erradicada. Sin desarrollo, la violencia encuentra justificación; con inversión y oportunidades, la paz y la prosperidad se harán posibles.
🔍 Datos clave:
- 79,5% de la población chocoana vive con necesidades básicas insatisfechas (DANE).
- Chocó alberga una de las mayores concentraciones de biodiversidad por kilómetro cuadrado en el mundo.
- Las metas de la COP16 deben incluir la protección de estas áreas endémicas y la mejora de las condiciones de vida de quienes las han preservado.




