
Por Jorge Salgado, Quibdó, agosto 6 de 2023.
El primer año de gobierno de Gustavo Petro fue otro año de retroceso general del Chocó.
PND
Contrario a las expectativas de la mayoría de los chocoanos que lo apoyaron en las urnas y que esperaban un cambio, el gobierno Petro asestó un raponazo a los recursos del Chocó en el Plan Nacional de Desarrollo, PND, 2023-2026.
De los $ 1.154,8 billones aprobados en el PND 2023-2026, solo se destinaron al Chocó $ 11,6 billones (el uno por ciento). Eso representa un retroceso en relación al desastroso cuatrienio anterior del gobierno Duque, cuando del total nacional de $ 1.096 billones se asignaron al departamento $ 15,22 billones (el 1,38%).
El PND del gobierno Petro redujo al Chocó la suma de $ 3,62 billones, lo que significa una disminución del 23,78% en inversiones públicas. Nunca antes el Chocó había sido víctima de tan grande bofetada económica, $ 3,62 billones, unos recursos valiosos que se requieren para atender múltiples necesidades.
Con este atropello, la mención tangencial en el PND de los acuerdos de los paros cívicos del Chocó y de algunos proyectos del Chocó se convierten en letra muerta por lo limitado de los recursos.
Ante algunos justos reclamos por este grosero manotazo, funcionarios del gobierno nacional reconocieron la realidad de las cifras pero crearon ilusiones diciendo que se iba a “compensar al Chocó en la ley de adición al presupuesto de 2023”. Nada de ello ocurrió, incumplieron la promesa y el Chocó perdió $ 3,62 billones: ¡$ 3,62 BILLONES!
Empeora la situación social
En el Chocó aumentó la inseguridad y la violencia en el primer año de gobierno de Gustavo Petro. Se incrementaron los desplazamientos, confinamientos, homicidios, masacres, extorsiones, hurtos, robos, la zozobra general.
El Hospital San Francisco de Asís se debilitó más en el último año, bajo la intervención y administración del gobierno nacional. No tiene suturas, ni guantes, ni jeringas, ni antibióticos, la UCI está cerrada y adeudan varios meses de sueldos a enfermeras y médicos. Empeoran todos sus indicadores y se han esfumado las promesas del Ministerio de Salud de sacarlo adelante.
Según el Instituto Nacional de Salud creció en el Chocó el número de niños muertos por desnutrición y el número de personas con insuficiencia alimentaria (desnutrición y hambre).
En el Chocó continúa el desempleo estructural y la pobreza, acrecentados por el continuismo irracional de dinamitar los entables mineros, la falta de estímulos a proyectos productivos y la precariedad o carencia de los servicios de energía, acueducto, alcantarillado, internet.
Decenas de miles de familias del Chocó siguen aislados de la red de interconexión eléctrica nacional, cocinando con leña, utilizando ineficientes y contaminantes plantas de combustible diésel, alumbrándose con mechones de petróleo del siglo XIX. O se ven obligados a infectar las fuentes de agua por ausencia de letrinas y de alcantarillado, o a consumir agua impotable. O intentan sobrevivir con la minería colonial aruñando la tierra con una batea y un almocafre en busca de un grano de metal.
Este último año han empeorado las condiciones de vida de los chocoanos por los exorbitantes y constantes aumentos de las tarifas de energía eléctrica, la gasolina, los tiquetes aéreos y los productos de la canasta familiar.
Incumplimientos
Han sido muchos los incumplimientos del gobierno Petro con el Chocó en su primer año de gobierno. Además del engaño sobre superar la crisis del hospital San Francisco, continúa paralizada la construcción del Teatro César Conto. La Unidad Nacional de Gestión de Riesgo y Desastre, entidad dependiente de la Presidencia, sigue incumpliendo los compromisos con las comunidades de El Valle, sobre protección del corregimiento ante la erosión del río, sobre el traslado de Boraudo, en Lloró, y sobre la continuidad de la vía San Martín de Purré-Pacurita. El próximo 10 de agosto se cumplen cuatro meses de ocurrencia de la falla del puente sobre el río Iró en La Encharcazón y no se han iniciado siquiera los trabajos de desmonte de la vieja estructura metálica.
El Invías ha incumplido en Bahía Solano la pavimentación de la vía Puente de Chocolatal-La Esso y continúa paralizada la pavimentación de 4.3 kilómetros de la vía Ciudad Mutis- El Valle.
Demagogia barata
Han sido abundantes las propuestas y afirmaciones demagógicas de Petro sobre el Chocó. Una de las más descabelladas es el tren eléctrico elevado (“tren volador”) entre Buenaventura y Barranquilla, cruzando el Chocó en el eje norte sur, desde las bocas del San Juan hasta el Darién, por encima del dosel del bosque tropical húmedo, y conectando varios municipios del San Juan y del Atrato.
Otra es la propuesta de creación del departamento del Pacífico, que acaba con el departamento del Chocó.
Otro disparate de Petro es oponerse a la construcción de carreteras, como la esencial vía al mar Ánimas-Nuquí, utilizando sofismas sobre la movilidad acuática o inventando que “las vías terrestres en el Chocó son una imposición de una visión racista blanca occidental que choca con el territorio”.
No hay cambio
Se cumple un año de gobierno Petro y la tragedia del pueblo chocoano ha empeorado. Menos recursos, más inseguridad y violencia, menos salud, más desnutrición, atraso, hambre, desempleo y carestía, incumplimientos por doquier, demagogia y charlatanería.




