
Guio Ledesma.
Por Marco Aurelio Guio Ledesma.
Con los anuncios del gobierno nacional, en la visita a Istmina y Quibdó, por primera vez un Presidente de la Republica presenta una interesante propuesta de Desarrollo, con la utilización del territorio para un megaproyecto de interés mundial, que supliría las falencia actuales y futuras del Canal de Panamá, a través de la unión de los mares pacífico y atlántico por el Chocó, mediante un canal ya sea seco o fluvial, que transformaría la realidad social, económica y ambiental de nuestro departamento.
Quienes conocen un proceso de planeación, saben que hay que cumplir con unas fases, empezando por el QUE (definición de los objetivos), COMO (plantear las estrategias) CON QUE (cuales son los recursos financieros y el personal) PARA QUIEN (identificar los beneficiarios del proyecto), el TIEMPO (cuanto tiempo durara la actividad), por último, el SISTEMA DE EVALUACIÓN Y CONTROL (indicadores de proceso y resultados).
Para la realización de un proyecto de este nivel, es necesario darle una institucionalidad a la propuesta, con la creación de una Junta Directiva de alto nivel, que podría estar adscrita a la Vicepresidencia de la Republica, quien la dirige, con la participación entre otros de los Ministerios de infraestructura, Ambiente, Relaciones Exteriores, Hacienda, Ciencia y Tecnología, Agricultura, el Departamento Nacional de Planeación, la Gobernación del Chocó y unos delegados-entre otros- de los alcaldías, consejos comunitarios y resguardos indígenas.
Para dinamizar esta estructura sería necesario contar con un pequeño equipo de trabajo, conformado por una secretaría con expertos en el tema, que se encargarían de preparar los documentos indispensables (términos de referencia y la información regional existente) para iniciar la fase de los estudios técnicos a través de consultoría nacional o internacional.
En forma paralela a esta dinámica, el chocó se debe preparar para debatir y aportar en este proceso, ya que las visiones de desarrollo tan antagónicas que aparecen entre los diferentes actores, se constituyen en una barrera a superar, que en muchas ocasiones sirven de pretexto para que el gobierno nacional no haga nada por la tierra.
Con la elaboración del plan de desarrollo departamental, sería un insumo importante para ir construyendo consensos en las actividades a privilegiar, que por sus características de “INDUSTRIA MOTRIZ” me atrevo a sugerir que el turismo en todas sus dimensiones, como la variable estratégica para iniciar el despegué económico de la región.
Tengo un sueño de ver al chocó integrado a los circuitos nacionales e internacional de turismo, con el aprovechamiento de su riqueza biodiversa, sus paisajes y atractivos culturales, como la fiestas de San Francisco, vendida en paquetes que incorporen una visita a Tutunendo o a los ríos Negua, Bebará, Bebaramá , ya que para Nuqui, Bahía Solano, y Acandí, ya se venden a nivel nacional e internacional .
El turismo genera unos efectos de movilidad hacia otros sectores económicos, como las residencias, restaurantes, transportes y todo lo que se necesita para atender en condiciones adecuadas al huésped, lo mismo que el estado debe garantizar los servicios públicos esenciales, agua potable, energía, conectividad en todas sus vertientes.
Por último, aprecio una claridad en los planteamientos de la Gobernadora, y su sincronía con el Presidente, que puede ser aprovechado en lo que falta del periodo para ir concretando las propuestas y poder así decir, Chocó te llegó la hora de tu redención.




