Más de 6.000 personas del Bajo Baudó se encuentran confinadas por amenazas del ELN.
Esta guerrilla prohibió la libre movilidad de 16 comunidades afro y 10 comunidades indígenas de los ríos Docampadó, Ijúa y Orpúa, supuestamente por la presencia de miembros del Clan del Golfo o AUC. “Decretamos paro armado indefinido a partir de del 17 de marzo del presente año, a las 00 horas, en los ríos anteriormente mencionados, para evitar accidentes, porque es difícil identificar las embarcaciones de personal civil o del grupo paramilitar”, dice el mensaje difundido por el grupo ilegal el 16 de marzo.
La Armada Nacional ha reforzado la seguridad en estos tres ríos, en donde se han reportado combates en las últimas horas.
La gobernadora de Chocó, Nubia Carolina Córdoba, solicitó al gobierno nacional mayor refuerzo militar para poder acompañar permanentemente a las comunidades confinadas.
Además, se conoció que el lunes 16 de marzo de nuevo y por quinta vez fue atacada la estación de policía de Santa Rita de Iró. El ELN lanzó dos artefactos explosivos con drones. Uno impactó la sede castrense y el otro cayó en la parte externa.
Antes se presentaron atentados similares del ELN en Sipí, Guarato (Tadó) y San José del Palmar.




