Por Jorge Salgado.
Desde hace más de 250 años se ha hablado en forma recurrente y retórica de una conexión interoceánica por el Chocó.
En enero de 2024, en Quibdó, y en julio del mismo año, en Domingodó, Carmen del Darién, Gustavo Petro repitió el tema y propuso un proyecto y una consulta popular al respecto.
En agosto de 2025 (en Bahía Solano) parloteó sobre lo mismo y agregó que iba a llevar el asunto “a un punto de no retorno”.
Pero hace dos días, abril 9 de 2026, en Quibdó, Petro se lavó las manos como Poncio Pilatos y dijo que dejaba la idea para el próximo gobierno porque la Ministra de Transporte “es racista”, impide avances en el proyecto y “no me ha acompañado”.
¿Cómo califica esto?
¿Proyecto serio? ¿Retórica barata? ¿Charlatán que vende humo y luego emprende las de Villadiego?





