En la madrugada del 22 de diciembre una embarcación con 21 migrantes cubanos que provenía de Necoclí naufragó frente a la playa de Capurganá, corregimiento de Acandí, Chocó.
Los 21 migrantes, –un niño de dos años, 9 mujeres y 11 hombres-, fueron rescatados por las autoridades y miembros de la comunidad de Capurganá cuando flotaban a unos 200 metros de la costa y luego de que un pescador que estaba en la playa difundió la alerta por el desastre.
La embarcación quedó destruida y sus tres tripulantes, al parecer colombianos, huyeron.
En la playa quedó un arrume de morrales, ropa y otros utensilios.
Los cubanos están en la cancha de fútbol de Capurganá y no tienen clara su situación porque la frontera con Panamá está cerrada, debido a la pandemia del Covid-19.
Se conoció que cada migrante cubano pagó a los “coyotes” o traficantes humanos la suma de 300 dólares para que los transportaran hasta Sapzurro, en la frontera con Panamá.




