¿CALIDAD EN LA UNIVERSIDAD?
Por Dudley Duque Sierra.
Universidad, es sinónimo de universo, de conocimiento, pluralidad de saberes, libertad de expresión y valor agregado al desarrollo de la sociedad. En estricto sensu, es la enseñanza de educación superior que entrelaza la excelencia y la competitividad para ser constructora de identidades profesionales en la formación específica de estudiantes, cuyo fin, es conocimiento, investigación y competencia en el saber para el que se educa.
Su naturaleza jurídica radica en ser una institución de carácter autónoma independiente y ajena a las ramas del poder público; es un ente de origen constitucional (Art.69 C.P.), no legal, que desde su misma creación, el legislador, plasmó su independencia para que su actividad misional no fuera permeada por la politiquería, ni por intereses de partidos, grupos o movimientos políticos que interfirieran en su universalidad de impartir educación superior; el espítu de la norma, es, cero mezcla de la politiquería con la academia.
La institución universitaria, en este contexto, como cualquiera otra organización pública o privada, debe ser objeto de cumplimiento de estandares, llamados de calidad, que comprende elementos que permiten medir el grado de satisfacción en el cumplimiento de su misión para la cual se creó.
Los estandares de medición, asi creados, son ralizados por organizaciones gubernamentales y no gubernamentales elaborados con base a la experiencia ocurrida en el mercado laboral y las exigencias de la demanda social, económica, cultural, social, ecológica, empresarial, gremial, tecnológica, científica, de Estado, del momento y del mañana. Los estandares acordados, miden el cumplimiento de las exigencias establecidas para determinar el nivel de desarrollo de cada institución, que a su vez, es publicada y tomada como referente por el consumidor final para su ocupación que permite la satisfacción de la institución que toma a ese profesional, a la sociedad y para él mismo.
Las universidades son evaluadas a través de herramientas y mecanismos en las que se consideran metodologías técnicas elaboradas por expertos, en las que toman como punto de apoyo la calidad, como elemento determinante y diferenciador, en este mundo globalizado y con tendencia a la consolidación de la existencia de territorios sin fronteras.
Hay diferentes definiciones de la palabra calidad: la RAE[1] dice que el término calidad, proviene del latín qualitas, que significa cualidad, refiriéndose a la suma de propiedades que puede tener un elemento y que permiten evaluarlo y medirlo de diferentes formas, tanto cuantitativas como cualitativas. ICONTEC la define como “grado en el que un conjunto de características inherentes cumple con los requisitos, en tanto el término requisito se define como necesidad o expectativa establecida, generalmente implícita u obligatoria”[2]. La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura[3] establece, que la calidad debe estar en función de la adecuación entre lo que la sociedad espera de las instituciones y lo que éstas hacen. El CNA[4] la define como, aquellas características que permiten reconocer un programa académico especifico o una institución de determinado tipo, y la forma como en esa institución o en ese programa académico, se presta dicho servicio. La última reforma, D. 1330/19, la define como el conjunto de atributos articulados, interdependientes, dinámicos, construidos por la comunidad académica como referentes y que responden a las demandas sociales, culturales y ambientales.
Cumplir entonces la evaluación de la calidad, en nuestro caso la Universitaria, indudablemente nos conllevaría a la satisfacción de los estándares previamente establecidos por las autoridades legalmente consideradas: El Ministerio de Educación Nacional (MEN), Ministerio de Salud y Protección Social, el Consejo Nacional de Educación Superior (CESU), El Sistema Nacional de Acreditación (SNA), La Comisión Nacional Intersectorial de Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (CONACES), El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (CTel), El Instituto Colombiano para la Evaluación de la Educación (Icfes), El Instituto Colombiano de Crédito Educativo y Estudios Técnicos en el Exterior (Icetex), La Comisión Intersectorial de Talento Humano en Salud (CITHS), y el Consejo Nacional de Acreditación (CNA). Que implica medir, como lo afirma la Red Iberoamericana para la Acreditación de la Calidad de la Educación Superior (RIACES), la evaluación de la docencia, el aprendizaje, la gestión, y los resultados obtenidos, que necesaria e imprescidiblemente debe comprender (i) formación de las personas que terminan el programa, y (ii) capacidad de la institución para producir cambios que mejoren la formación y planificación de ese cambio, así como la operativización de estrategias para el cambio institucional.
En palabras del CNA, Podríamos decir que una institución es de calidad, cuando cumpla con estos requisitos: i) muestre lo que hace (ser de público conocimiento la correlación entre misión, visión y Plan Educativo Institucional, así como su decálogo de valores); ii) ser coherente entre las políticas, principios, objetivos, metas e indicadores institucionales (procesos académicos; visibilidad nacional e internacional; pertinencia e impacto social); iii) demuestre alta calidad en sus procesos (sistemas de información confiables; prácticas de buen gobierno, organización, administración y gestión, con estudiantes, profesores, investigación y creación artística y cultural, bienestar universitario, recursos financieros, y iv) demuestre tener planes estratégicos integrados de gestión y mejoramiento continuo (procesos de autoevaluación y autorregulación; planta física y recursos de apoyo académico).
La calidad educativa entonces, debe estar precedida de una cultura organizacional orientada hacia la evaluación y el mejoramiento continuo, lo cual implica el despliegue de políticas, programas estratégicos, proyectos, acciones y recursos que, integrados en planes de desarrollo, promuevan el cumplimiento de enunciados misionales y de una ideal excelencia con participación de la comunidad universitaria (CESU, Acuerdo 03/14, pp-06)
Sin lugar a duda, la Universidad del Chocó para ser de calidad, debe tener como eje principal de todo el sistema administrativo, académico, docente, investigación y extensión, al recurso humano. En la medida que se de preferencia a los empleados y funcionarios al servicio del ente universitario, desde el vigilante, de aseo, secretarias, contratados, administrativos, docentes, hasta vicerrectorías y asesores, e inclusive agentes externos de los que se sirve la Universidad, los requisitos de calidad exigidos, no solamente por el CNA, fluirían por sí solos; unos servidores públicos con un buen estado de ánimo y satisfacción por la correlación laboral entre empleado y jefe, compañeros de oficina e institucional, familiar, colegas, en la que se genera confianza y estímulo, propio de un buen ambiente laboral, garantiza la armonía y producción con resultados satisfactorios para la institución.
La educación superior debe estar sometida a reglas de evaluación internas como externas, que midan de manera periódica y permanente el grado de cumplimiento y satisfacción de los pormenores establecidos para alcanzar la calidad.
En su mayoría, tanto organizaciones no gubernamentales como el mismo Estado han creado estándares de medición para medir y escalar la calidad en la prestación del servicio de la educación superior, circunstancias que de suyo, el “mercado” social, está a la expectativa para su utilidad. Ante una calificación satisfactoria de una IES, sin duda su oferta será satisfecha, contrario aquella cuyo resultado examinado no satisfizo la expectativa evaluativa. Sin duda, este resultado será condicionante para cumplir cobertura, oferta para utilidad profesional de los egresados, renombre institucional, promoción de programas académicos (cursos, seminarios, diplomados, pregrados, postgrados, intercambios, pasantías, Web foros, etc.) entre las demás otras actividades de carácter académico. Un resultado negativo puede ser frustrante para la institucionalidad que lo recibe, y por su puesto para los inmediatos funcionarios que procuran cumplir con la misión y visión institucional.
Una de las herramientas utilizadas por el Estado para evaluar la calidad de la IES a través de su producto, es los examenes de calidad de la educación superior, conocidas como Saber Pro; son evaluaciones creadas para examinar a los estudiantes del último nivel o que hayan satisfecho el 75% del total de los créditos de la carrera, son obligatorios para poderse graduar (Art 7º Ley 1324/09), miden el grado de cumplimiento de los estándares de calidad y determina las competencias genéricas necesarias para un adecuado desempeño y las competencias específicas de los estudiantes, cubre cinco parámetros: i)comunicación escrita; ii)lectura crítica; iii)razonamiento cuantitativo; iv)competencias ciudadanas, e v)inglés.
El siguiente es el resultado por parámetros, obtenido por la Universidad Tecnológica del Chocó en los últimos cuatro años:
| Prom Total univ | Prom Total univ | Prom Total univ | Prom Total univ | ||||
| 2016 | 2017 | 2018 | 2019 | ||||
| Lectura crítica | |||||||
| 124.2 | 144.0 | 121.3 | 150.0 | 123.6 | 150.1 | 121.3 | 155.4 |
| Razonamiento cuantitativo | |||||||
| 120.0 | 146.0 | 119.2 | 148.4 | 118.5 | 149.7 | 114.9 | 152.5 |
| Competencias ciudadanas | |||||||
| 126.9 | 146.0 | 112.1 | 141.8 | 116.9 | 142.2 | 111.9 | 148.4 |
| Inglés | |||||||
| 127.9 | 147.0 | 122.1 | 150.1 | 123.9 | 150.9 | 121.6 | 159.4 |
| Comunicación Escrita | |||||||
| 128.7 | 148.0 | 133.4 | 132.3 | 136.4 | 150.6 |
Fuente: Bases de datos del ICFES (ftp://ftp.icfes.gov.co), consultadas en abril 25 de 2020 -Daniel Bogoya – Benchmarking de educación superior 2019.
Se observa en cada uno de los componentes evaluados como el resultado es indirectamente proporcional a su crecimiento, que en términos normales debiera de mejorar sus resultados o por lo menos de sostenerse; el resultado obtenido de comunicación escrita, fue el único mejor, al pasar de 128.7 en el año 2016 a 136.4 puntos en el último año; en conjunto, los resultados están por debajo de la media promedio de las IES evaluadas, con un porcentaje de 1.9% menos que las obtenidas en el promedio por todas las Instituciones de Educación Superior.
Esta clase de evaluación le permite al gobierno medir el cumplimiento de los estándares de calidad implementados a través de los parámetros que cada universidad le da a los estudiantes que alcancen el nivel de competencias para el desempeño del futuro profesional en el mercado laboral.
Otra de las herramientas evaluativas que tienen que ver con la calidad, y que le permite a una Institución de educación Superior funcionar, son las evaluaciones obligatorias y las voluntarias; las primeras, se refieren para la apertura de programas académicos que se pretendan ofrecer, la universidad interesada debe someterse a la aprobación por parte del MEN de un permiso llamado registro calificado del programa, que tiene una duración de 7 años, renovable, bajo la comprobación del cumplimiento de las condiciones mínimas de calidad exigidas por el Ministerio, que se registra en el Sistema Nacional de Información de la Educación Superior, SNIES. Y la evaluación voluntaria, que por las exigencias del mercado académico y legal, que a futuro podría convertirse en obligatoria, es para el registro calificado de alta calidad tanto para programas académicos como para la Institución.
Los parámetros de cada uno de ellos están dados por la ley y es obligatorio cumplirlos por parte de las IES que quieran cumplir con su misión institucional, primero para abrir y ofrecer programas académicos, segundo para acreditarse en alta calidad de programas e institucionalmente; no podrá haber acreditación institucional si por lo menos el 25% de sus programas académicos no tengan registro de alta calidad; en nuestro caso, la Universidad Tecnológica del Chocó, tendría que acreditar 6 programas en registro de alta calidad. La acreditación institucional no es automática, se debe solicitar mediante proceso. El período de acreditación va de dos años en dos años, empezando por cuatro, y llega hasta diez años.
Para el registro calificado[5], la Universidad deberá demostrar el cumplimiento de requisitos, tanto institucional como del programa nuevo o para renovación de registro, así: Institucional 1)mecanismos de selección y evaluación de estudiantes y profesores, 2)estructura administrativa y académica, 3)cultura de la autoevaluación, 4)programa de egresados, 5)modelo de bienestar y 6)recursos suficientes para garantizar el cumplimiento de las metas. Del Programa 1)denominación; 2)justificación; 3)aspectos curriculares; 4)organización de actividades académicas y proceso formativo; 5)investigación, innovación y/o creación artística y cultural; 6)relación con el sector externo; 7)profesores; 8)medios educativos e 9)infraestructura física y tecnológica. Requisitos, que deberán cumplirse en su conjunto, ninguno es excluyente del otro.
Para el registro calificado de alta calidad de programas académicos, solicitud voluntaria que deberá hacer la Universidad, previo el cumplimiento de los requisitos siguientes: 1.-Misión y Proyecto Institucional, 2.-Estudiantes, 3.-Profesores, 4.-Procesos académicos, 5.- Visibilidad nacional e internacional, 6.- Investigación y creación artística y cultural, 7.- Pertinencia e impacto social, 8.- Procesos de autoevaluación y autorregulación, 9.- Organización, administración y gestión, y 10.-Planta física y recursos de apoyo académico
Para la certificación institucional en alta calidad, las universidades deberán acreditar ante CNA cumplir con las siguientes fases: i.) Cumplimiento de condiciones básicas; ii.) Autoevaluación; iii.) Evaluación externa o por pares académicos; iv.) Evaluación final del CNA, y v.) Reconocimiento público de la calidad. En su conjunto, las fases comprenden diez factores, cuyos requisitos son: 1.-Misión, Visión y Proyecto Institucional y de Programa, 2.-Estudiantes, 3.-Profesores, 4.-Procesos académicos, 5.- Visibilidad nacional e internacional, 6.-Investigación, innovación y creación artística y cultural, 7.- Bienestar institucional, 8.- Organización, administración y gestión, 9.-Impacto de los egresados sobre el medio, y 10.-Recursos físicos y financieros.
Cuando hablamos de ranking de las IES, es otra forma de evaluación de la calidad de la educación superior; la elabora organizaciones privadas que están pendientes del resultado de la actividad académica, aunque se carece de un criterio único o estandarizado para medirlas, de ahí la diversidad de posición de una universidad de acuerdo a la firma evaluadora; cada firma tiene sus propios elementos de juicio para realizarla, sus resultados los enlistan en estricto orden descendente, generalmente de cien en cien, por regiones, países y globales; las mejores ubicadas son las primeras diez, sin embargo, para muchas es un privilegio estar dentro de las primera cien, si la medición es mundial. La metodología utilizada bien puede ser objetiva, cuando se utiliza la bibliometría (criterios medibles y reproducibles; como investigaciones con productos) o subjetiva, cuando está basada en sondeos de opinión (encuestas, observación, referencia de apuntes); en todo caso, el criterio o juicio más importante considerado, son sus egresados; el producto final parido por esa Universidad.
Como verán, quiera o no, la universidad pública o privada que quiera impartir enseñanza de educación superior tendrá que someterse de manera imperiosa a las normas y reglas establecidas para tal fin. De ahí, que estas evaluaciones, mecanismos de evaluación, y exigencias de quienes están encargadas de vigilar la educación superior, lo deben hacer con el fin de garantizarse a sí mismas, y a la propia sociedad, que quienes están a cargo de impartir educación avanzada, sea de calidad, bajo el compromiso de hacer profesionales competentes, y hacedores de una sociedad que garantice la convivencia y sostenibilidad humana, familiar, social, cultural, económica, ecológica, virtual, de conciencia para lo insocial por la preeminencia inminente del dejar el contacto personal en la sociedad.
Aceptar las falencias y debilidades, así como las fortalezas, es propio de quienes quieren crecer y florecer en reconocimientos. No somos nosotros mismos quienes nos ufanemos de ser buenos, esa credencial la otorga los terceros quienes nos miden de fuera y califican el grado de excelencia en el que nos encontremos. La Universidad Tecnológica del Chocó, es el único patrimonio público sólido con que cuenta los chocoanos, es responsabilidad de la administración (Consejo Superior, Rector, Vicerrectorías, Secretarías, asesores, administrativos, contratados, trabajadores oficiales), docentes (de planta, ocasionales de tiempo completo y medio tiempo, catedráticos), estudiantes, padres de familia y egresados, cumplir con la misión y visión institucional por la que se creó la Universidad. Vamos a cumplir 50 años de existencia como una institución de educación superior; han sido muchos los avances, pero no suficientes los resultados, de 23 programas académicos acreditados, ninguno en acreditación de alta calidad y menos, en una certificación de alta calidad institucional; ni un solo registro de patente conocido; cuántas publicaciones por año en revistas reconocidas indexadas?; dónde está la disponibilidad de edición e impresión de obras, escritos, revistas propios de la universidad?; la internacionalización de la universidad, no de convenios o visitas institucionales?; la política de conocer qué hacen sus egresados?, cuál es el equilibrio entre lo que yo produzco y la eficacia de ese producto en la sociedad, por no decir del mercado?, hay algún reconocimiento o exaltación para quien lo hace bien?. Esto es solo un abrebocas de la situación trascendental que la comunidad universitaria debemos afrontar, para que entre todos hagamos de la Universidad Tecnológica del Chocó aquel espacio digno de producción de profesionales con identidad, para que nosotros creamos en nosotros mismos; profesionales con tozudez humana, honradez para administrar lo propio y lo público.
[1] Real Academia de la Lengua española
[2] Instituto Colombiano de Normas Técnicas y Certificación. Significado adjudicado por la Norma Internacional ISO 9000: 2005
[3] UNESCO, 1998
[4] Consejo Nacional de Acreditación
[5] Ley 1188/08; Decreto 1295/10; Decreto 1075/15; Decreto 1280/18; Decreto 1330/19




