Desde hace medio siglo se viene hablando del proyecto del puerto de Tribugá, en Nuquí, considerado por expertos como una obra que impulsaría el desarrollo del Chocó y del Pacífico colombiano.
Sin embargo, el gobierno nacional nunca ha aportado un centavo para sus estudios. En la pasada campaña electoral Iván Duque se comprometió con un grupo de empresarios de Risaralda y Caldas a impulsarlo, promesa que abandonó una vez llegó a la presidencia.
La Sociedad Portuaria Arquímedes, impulsora del proyecto, está conformada por las gobernaciones de Chocó, Caldas, Risaralda, la Cámara de Comercio del Chocó, el municipio de Nuquí, Infimanizales y la Sociedad Puerto de Tribugá.
La Agencia Nacional de Infraestructura, ANI, organismo del gobierno nacional, ha rechazado documentos de garantías presentados por la Sociedad Arquímedes y le sigue negando la licencia ambiental para el proyecto de puerto de Tribugá.
Y ahora se conoció que la dirigencia política de Caldas le quitó el apoyo a este proyecto en Nuquí. Diputados de la Asamblea de Caldas solicitaron retirar el proyecto estratégico Puerto de Tribugá del Plan de Desarrollo “Unidos es Posible 2020-2023”, a propósito de una modificación al Plan que presentó la Gobernación de Caldas. La administración y los consejeros territoriales de Planeación acataron esta propuesta.
“Hay muchas cosas de por medio de este proyecto, una de esas es el alto impacto ambiental que podría tener, es un proyecto que desde hace muchos años está tratando de avanzar, no tiene licencias ambientales y es una razón por las cuales no ha logrado salir adelante. Nos pareció una oportunidad muy apropiada para hacerlo porque estaba en el mismo articulado, además de eso, no están los recursos necesarios”, dijo Silvana Quiroz, diputada de Caldas.
Los diputados indicaron que hay una gran riqueza de fauna y flora en este puerto y que el golfo de Tribugá es una de las regiones más biodiversas del mundo, hábitat de numerosas especies de animales y un corredor marino vital para especies en peligro de extinción, como lo son las ballenas yubartas.
Por su parte, la diputada Maria Isabel Gaviria dijo que por muchos años se ha escuchado la iniciativa del Puerto de Tribugá y al mismo tiempo se han tenido problemas ambientales y de recursos para la gestión de esta iniciativa. “Estoy muy feliz de conservar nuestra naturaleza por una cosa que es poco viable. Qué bueno poder decirle a la gente de esa región que ya no vamos a meter máquina, dañar el medioambiente ni afectar el ecosistema”.
Es así como se tomó la decisión conjunta de retirar definitivamente la mención del Puerto de Tribugá en la sección referenciada del Plan de Desarrollo.
Se conoció que los recursos que tenía Caldas para el proyecto de Tribugá serán destinados al Plan Parcial de Renovación Urbana en el aeropuerto La Nubia, una vez entre en funcionamiento el aeropuerto Aerocafé en Palestina.
El panorama futuro del proyecto de puerto en Tribugá es cada vez más incierto porque el gobierno nacional no lo respalda y a la vez incumple los compromisos relacionados con la vía al mar Ánimas-Nuquí, el departamento de Caldas deja de apoyarlo y no se observa interés real de empresas internacionales de puertos. Y, para rematar, el departamento del Valle se opone y varias ONGs financiadas con recursos extranjeros siguen propagando la idea nociva que el Chocó debe ser solo bosque tropical y no debe tener obras de infraestructura, ni agricultura, ni industria, ni desarrollo pesquero, ni maderero, ni desarrollo minero.




