El pasado 12 de abril de 2026 el joven soldado Leonardo Hidalgo Granada, de 18 años, fue encontrado sin vida con un disparo en la cabeza en los alrededores del aeropuerto de Ciudad Mutis, cabecera del municipio de Bahía Solano, en el litoral pacífico chocoano.
Hidalgo Granada pertenecía al Batallón de Ingenieros de Combate N.° 8 ‘Francisco Javier Cisneros’, adscrito a la Octava Brigada de la Quinta División, que en estos momentos realiza trabajos de ampliación de la pista del aeródromo de Bahía Solano. En un momento dado, Hidalgo Granada se apartó repentinamente de sus compañeros, llevándose consigo su arma de dotación. Tras una rápida búsqueda, sus compañeros lo hallaron sin vida con una herida de bala en la cabeza.
El cuerpo del soldado fue trasladado primero a la morgue de Quibdó y posteriormente a su lugar de origen para las honras fúnebres.
Hidalgo Granada, oriundo de Sevilla pero residente en el barrio Vélez de Armenia, estaba a solo 16 días de cumplir 19 años.
A través del comunicado de prensa N.° 003 emitido el 15 de abril, la Octava Brigada confirmó que se adelantan investigaciones disciplinarias internas para establecer con claridad las circunstancias de tiempo, modo y lugar de los hechos. La institución se ha comprometido a colaborar plenamente con las autoridades judiciales ordinarias y ha puesto a disposición todos los elementos materiales probatorios.
Aunque la hipótesis preliminar apunta a que se trataría de una muerte autoinfligida, las autoridades continúan analizando todas las posibilidades, sin descartar ninguna línea de investigación.
“Este Comando lamenta profundamente el fallecimiento de nuestro soldado y extiende un mensaje de solidaridad y condolencias a sus familiares y seres queridos, acompañándolos con respeto y cercanía en este difícil momento”, señala el documento oficial. El Ejército también dispuso acompañamiento psicosocial integral para la familia.
El trágico caso ha reavivado el debate sobre la salud mental en las filas de las Fuerzas Militares. Las autoridades han emitido un mensaje preventivo tanto a la ciudadanía como a los miembros de la fuerza pública, insistiendo en que ante cualquier cambio inusual en el comportamiento o señales de afectación emocional se busque ayuda profesional de inmediato.




