El obispo de la diócesis de Istmina- Tadó, Fabio Álvarez, y la Asociación Consejo de Autoridades del Pueblo Wounaan, Woundeko, emitieron comunicados donde reiteran la grave situación que padecen varias comunidades de Istmina y Medio San Juan, debido a los enfrentamientos entre las Autodefensas Gaitanistas de Colombia y el ELN.
Denuncian que 2.488 habitantes de las comunidades de Unión Chocó, San Cristóbal, Puerto Olave, San Cristóbal (en Istmina) y La Lerma y Unión Wounaan (en Medio San Juan) están confinadas y/o desplazadas.
Dicen que existe una crisis humanitaria, que se utiliza a la población civil como escudos humanos y hacen un llamado para que el Estado y organismos de cooperación hagan presencia en la zona y lleven ayudas de emergencia en alimentos y medicamentos.
“Todo apunta a la posibilidad de un genocidio, de muertes comunitarias”, agregan.




