Hoy, 16 de agosto de 2026, falleció Pedro Abdo García Borja en Medellín, a la edad de 98 años. El reconocido empresario y dirigente chocoano, nacido en Canchidó, municipio de Lloró en 1928, construyó durante décadas una trayectoria ligada al comercio, la política, la educación y las causas cívicas del departamento.
“Yo nací en el campo. Soy campesino”. Hijo de Tomás Domingo García, dueño de una tienda, y de Asunción Borja Rentería. “Estudié hasta cuarto de escuela y dormía en la cocina de la casa tienda de mis padres”.
Desde muy joven se trasladó a Quibdó y comenzó a trabajar en diferentes oficios. “Me vine de Lloró a Quibdó por el río Atrato, en una balsa de madera de Roberto Castillo, con una sola muda de ropa”.
A los 17 años, en 1945, trabajó como obrero en el Ministerio de Obras Públicas. Laboró en las tiendas llamadas ‘Los Agarraderos’, vendiendo cerveza con una carreta, en la puerta de las cantinas y cobrando diez centavos para ayudar a grupos de músicos en los llamados ‘Bailes Peseteros’.
Con una bandera del Chocó, participó como pregonero en el Paro Cívico de 1954 contra la desmembración del departamento. “Todo lo que fuera rebeldía, ahí estaba yo”.
“En el andén de la casa de Musa Uechek, me cogió de la mano Diego Luis Córdoba y me dijo que tenía que estudiar. —Sí, doctor, le respondí”.
En 1958 fue presidente del concejo de Quibdó. “No había nada importante en Quibdó donde yo no participara”.
Trabajó en 1965 en la Empresa de Licores del Chocó y en el comercio vendiendo mercancía de Crescencio Maturana.
En 1966 fue directivo de la Cámara de Comercio de Quibdó. “En 1966 ayudé a organizar las filas de gente con baldes desde la orilla de río Atrato para apagar el incendio de Quibdó”.
Durante el paro cívico de “Agua y luz, o Palo y Piedra”, en 1967, un grupo de manifestantes retuvo a un agente de Policía con la intención de matarlo. Pedro Abdo García intervino para impedirlo y se colocó como escudo entre el agente y los manifestantes, logrando que desistieran de la agresión.
En 1968 impulsó la creación del Colegio Cooperativo de Lloró y fue elegido diputado del Chocó. “Los campesinos me hicieron un hombre importante”.
“Me indignaba cuando me informaban que una familia no tenía dinero para temas graves de salud o para el velorio y el entierro de uno de los suyos. Apoyé a muchas familias, sin tener en consideración su filiación política. Yo era para todo el mundo, liberal, conservador, independiente”.
Fue Representante a la Cámara por el Chocó de 1982 a 1989, en dos períodos. “La gente decía. Pedro Abdo, el del pueblo”.
Fue cofundador del Colegio Cañizales de Quibdó, gestor de la Casa de Cultura ‘Jorge Isaacs’, del Cuerpo de Bomberos y del Club de Leones del Chocó.
Pedro Abdo trabajó en la empresa La Confianza y posteriormente creó su propia estación de combustibles.
También fue candidato a la Gobernación del Chocó en dos oportunidades y aspiró a la Alcaldía de Quibdó.
En reconocimiento a su trayectoria recibió diferentes distinciones, entre ellas el Castellano de Oro, otorgado en 1979 por la entonces gobernadora del Chocó, Luz Colombia Zajarhesko de González, reconocimientos del municipio de Lloró y del Ministerio de Gobierno por su apoyo a las acciones comunales.
En una semblanza escrita por Miguel Demetrio Moya Córdoba y publicada en 2020 por Chocó 7 días, recordó los incentivos que García Borja entregaba a sus clientes, conocidos popularmente como la “ñapa”, la “represa” y el “confite”, estrategias que contribuyeron a convertir sus establecimientos en lugares muy concurridos de Quibdó.
El mismo perfil destaca que, durante sus últimos años, García Borja dedicaba parte de sus recursos a apoyar la educación de familiares y de personas que necesitaban ayuda económica para cursar estudios de pregrado y posgrado.
“Allí donde había algo, allí estaba yo, ayudando. La vida mía es del pueblo y para el pueblo”



