
Por segundo año consecutivo llegan grandes cantidades de sargazo a las playas de Capurganá, municipio de Acandí.
El sargazo (Sargassum spp.) es una macroalga flotante de color marrón que habita en los océanos tropicales y subtropicales, principalmente en el Atlántico.
Estas algas flotan gracias a pequeñas vesículas llenas de gas y se mueven con las corrientes oceánicas.
Codechocó ha emitido una alerta sobre los impactos negativos que este fenómeno puede generar en los ecosistemas marinos, el turismo y la salud ambiental del
Asfixia de ecosistemas: Cuando el sargazo se acumula en grandes cantidades, bloquea la luz solar, afectando a pastos marinos y arrecifes de coral. En Acandí, los corales del Darién y los pastos marinos, esenciales para la biodiversidad marina, están en riesgo. La descomposición del sargazo consume oxígeno, causando anoxia que provoca la muerte de peces y otros organismos marinos.
Alteración de la fauna: Las tortugas marinas, en especial las caná y las carey, que anidan en las playas de Acandí, enfrentan dificultades para llegar al mar debido a las barreras de sargazo. Las crías, especialmente vulnerables, pueden quedar atrapadas o ser depredadas. Además, el sargazo puede sofocar manglares, que son barreras naturales contra huracanes y hábitats clave para aves y peces.
Contaminación química: El sargazo bioacumula metales pesados como arsénico, que pueden filtrarse al agua y al suelo durante su descomposición, afectando la calidad del agua y los ecosistemas costeros. En 2018, estudios en México reportaron concentraciones de arsénico en el sargazo de 29 a 65.7 mg/kg, superando los límites seguros para el consumo humano.
Impacto en la salud humana
La descomposición del sargazo en las playas de Acandí genera riesgos para la salud humana, especialmente tras 48 horas de exposición al sol:
Gases tóxicos: El proceso de descomposición libera sulfuro de hidrógeno (H2S) y amoníaco, gases con un olor fétido similar a huevos podridos. La exposición a bajos niveles de H2S puede causar irritación en ojos, piel y sistema respiratorio. En concentraciones más altas, puede provocar problemas respiratorios, cardiovasculares y neurológicos, siendo especialmente peligroso para personas con asma, EPOC, niños y ancianos.
Irritación por contacto: El sargazo puede albergar organismos como larvas de medusas, que causan irritación cutánea en nadadores. Además, la presencia de microplásticos con patógenos como Vibrio (bacterias potencialmente peligrosas) plantea riesgos adicionales, aunque no se ha confirmado que el sargazo en tierra sea una fuente directa de infecciones.
Metales pesados: El consumo de mariscos expuestos al sargazo puede ser riesgoso debido a la acumulación de arsénico.
Impacto en el Turismo
Acandí, conocida por sus hermosas playas vírgenes y su riqueza cultural, depende del turismo como motor económico. La llegada masiva de sargazo afecta esta actividad de manera significativa:
Pérdida de atractivo visual: Las playas, normalmente de arena blanca y aguas turquesas, se cubren de capas marrones de sargazo, alterando el paisaje y disuadiendo a los visitantes. En destinos similares como Quintana Roo, México, la presencia de sargazo redujo la actividad económica local en un 11.6% debido a la disminución del turismo.
Costos de limpieza: La remoción del sargazo es costosa y requiere esfuerzos constantes. En Acandí, la limitada infraestructura podría dificultar estas tareas, afectando a pequeños comerciantes, pescadores y guías turísticos.
Estrategias para enfrentar el sargazo
El manejo del sargazo en Acandí requiere un enfoque multidimensional que combine soluciones inmediatas y estrategias a largo plazo:
Recolección y contención: Implementar barreras flotantes en el mar para evitar que el sargazo llegue a las costas, como se ha hecho en Punta Cana, puede ser efectivo. La recolección en la playa debe realizarse con tecnologías que eviten la extracción de arena, y los trabajadores deben estar protegidos.
Aprovechamiento sostenible: El sargazo puede transformarse en fertilizantes, biocombustibles o materiales de construcción, como se ha explorado en México y República Dominicana. En Acandí, proyectos piloto podrían generar ingresos para las comunidades, aunque es crucial analizar el contenido de metales pesados antes de su uso.
Codechocó ha llamado a turistas y habitantes para tener en cuenta las siguientes recomendaciones:
Evitar el contacto directo o prolongado con el sargazo en zonas con acumulación.
No manipular, ni remover las macroalgas sin orientación técnica.
Reportar acumulaciones masivas a la autoridad ambiental o local.
Mantenerse informado a través de los canales oficiales.
Acatar las indicaciones emitidas por las autoridades competentes.





