Martín Roberto Murillo nació en Quibdó hace 52 años y recorre las calles de Cartagena con una carreta llena de libros, promoviendo la lectura.
Su proyecto lo llama ‘La carreta cultural’ y ha recorrido las ferias del libro de Buenos Aires, Caracas, Guadalajara, Panamá y Madrid.
Martín Roberto vendía agua, refrescos y cervezas en una carreta por las calles del centro histórico de Cartagena.
Vivió 12 años y medio en un hotel de la calle La Media Luna, «que era un lugar con cierto peligro, de prostitución, de drogadicción. Era una calle oscura». «Sabían que era una persona trabajadora. Me había ganado el espacio en la ciudad», afirma.
Solo estudió hasta 5° grado de educación primaria pero siempre le ha gustado leer y en 2002 le vendió una botella de agua a Jaime Abello, director de la Fundación Gabo, que en ese entonces se llamaba Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI).
Así, hace 17 años comenzó a trabajar con la fundación, donde conoció a «los mejores maestros del periodismo en español y portugués» y fue invitado a los talleres que reunían a reconocidos periodistas, como Carlos Monsiváis y Alma Guillermoprieto (México), Miguel Ángel Bastenier (España) y Jon Lee Anderson (EE.UU.), entre otros.
En mayo de 2007 asistió al Congreso de la Lengua Española donde se homenajeó al Nobel colombiano Gabriel García Márquez por el 40 aniversario de su obra más conocida, ‘Cien años de Soledad’.
Decidió cambiar a la carreta llena de libros y recibió apoyo de Raimundo Angulo, presidente del Concurso Nacional de Belleza. «Tengo una serie de patrocinadores, de marcas en la carreta, y eso me permite desarrollar mi proyecto».
Martín iba con su carreta literaria iba de lunes a viernes a las instituciones educativas y los fines de semanas a distintos municipios del departamento de Bolívar.
Por la crisis por el coronavirus graba por WhatsApp cuentos para mandárselos a las profesoras para que ellas les reenvíen a los niños los audios.
Y tiene un canal en YouTube, ‘La carreta literaria’ con más de cien videos grabados en estos últimos meses con relatos infantiles y comentarios de obras de escritores mundiales.
«Cada día consolido más mi proyecto, y puedo recomendar libros, no para tirármelas de que soy un intelectual y que soy el que más conozco, sino que todos los días se aprende, el libro no es una cosa exclusiva para ciertas élites».
Aunque Martín es quien empuja en su carreta unos doscientos volúmenes entre literatura infantil, juvenil, diccionarios, crónicas, novelas, poesía y una colección de cuentos escrita por estudiantes, otros escritores mundialmente reconocidos como Mario Vargas Llosa y Salman Rushdie le han pedido llevarla cuando lo han conocido.





