Un nuevo temblor de magnitud 4,3 se registró hoy domingo 27 de septiembre de 2026 en el departamento del Chocó. El movimiento ocurrió a las 4:57 p. m. con epicentro en Cucurrrupí, municipio de Sipí, y una profundidad de 43 kilómetros, según el reporte oficial del Servicio Geológico Colombiano (SGC).
El evento fue sentido también en municipios del Valle del Cauca como Trujillo y El Dovio (aproximadamente a 51 km). Hasta el momento no se reportan daños materiales ni víctimas.
Este sismo se suma a la intensa actividad sísmica que vive el Chocó desde el terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el 10 de agosto pasado en San José del Palmar, el de mayor magnitud registrado en Colombia en el siglo XXI.
¿Por qué está temblando tanto en el Chocó?
La región del Pacífico colombiano es una de las zonas sísmicamente más activas del país debido a la subducción de la placa de Nazca debajo de la placa Sudamericana. Este proceso tectónico genera constantemente esfuerzos en la corteza terrestre que se liberan en forma de sismos.
Después del gran terremoto de agosto, el SGC identificó dos comportamientos sísmicos distintos:
- Réplicas del sismo principal: se concentran alrededor de San José del Palmar, a profundidades de entre 70 y 120 kilómetros.
- Un enjambre sísmico: se concentra principalmente en los municipios de Istmina, Sipí, Medio San Juan y Litoral del San Juan, a profundidades más superficiales (entre 30 y 60-70 kilómetros)
¿Qué es un enjambre sísmico?
A diferencia de las réplicas tradicionales (que disminuyen progresivamente en magnitud después de un sismo principal), un enjambre sísmico es una secuencia de temblores de diferentes magnitudes que ocurren en una zona delimitada durante días, semanas o incluso meses, sin que exista un único evento principal que los encabece.
Según el SGC, este enjambre en Istmina y alrededores ya suma más de 1.500 eventos desde agosto. Los expertos estudian si el gran sismo de magnitud 7,4 pudo haber favorecido su aparición al alterar el estado de esfuerzos en la zona, o si está relacionado con la migración de fluidos hacia la base de la corteza.
El SGC mantiene monitoreo permanente y ha aclarado que, aunque esta actividad no indica necesariamente que se avecine un sismo mayor, tampoco elimina esa posibilidad.
Las autoridades recomiendan a la población mantener la calma, seguir los protocolos de prevención y reportar si sienten los movimientos a través de la plataforma oficial del Servicio Geológico Colombiano.



