
José María Daza Sánchez
Sí, lo dijimos en el artículo publicado en el Periódico Virtual Chocó 7 Días del pasado 30 de marzo, titulado “20 AÑOS LIQUIDANDO A LAS EMPRESAS PÚBLICAS DE QUIBDÓ – EPQ Y NADA” y anteriormente también nos habíamos pronunciado al respecto, por allá en 2016.
Sin perjuicio de que EPM haya hecho su gestión, finalmente ni cobertura de acueducto al 100%, menos de alcantarillado. Sólo su buena cobertura en la recolección de las basuras, a pesar del desorden de los usuarios.
“Veinte (20) años después de la decisión de intervenir a la empresa y ya casi diecinueve (19) años de haberse ordenado liquidar a la misma…” pasó tanto tiempo y ninguna de las administraciones municipales, luego de la orden de liquidación por parte de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (SSPD), se preocupó por crear la empresa supletoria de la supuestamente liquidada EPQ.
Se sostuvieron en que E.P.M. estaba ahí, alcahueteándoles la ineptitud e ineficiencia de los alcaldes en funciones. El pasado 30 de junio se despidió la operadora y a sabiendas de que se iba, habiéndolo anunciado hace mucho tiempo, nada hicieron para recibir la obligación de prestar los servicios públicos de acueducto, aseo, alcantarillado y alumbrado, pese a que ésta última está concesionada, de manera coherente, eficaz, eficiente. Hoy los extrabajadores de EPM están sin vinculación legal, llámese contrato de trabajo, ni dotaciones, como lo denunció el informativo “Citará News”. No tenemos dolientes. Se eligen, pero no para la ciudad.
¿Existe un informe detallado de lo que recibió el municipio de parte de E.P.M.? ¿Crearon algún fondo especial, para diferenciar los ingresos recibidos a partir de este momento? ¿Van a hacer unidad de caja, para tratar de diluir ese patrimonio negativo y ese alto pasivo?
Ahora bien, cómo se puede entender que una empresa en liquidación definida hace diecinueve años, primero se haya mantenido, sin saber con qué propósito por parte de la irresponsabilidad de la SSPD y segundo con una situación financiera deteriorada como lo hemos presentado y que reiteramos a continuación, pueda operar unos servicios públicos, que no son los más eficientes. ¿Se conformarán, entonces, con los pocos recursos que recaudan y ya? ¿Por qué no se ha creado la nueva empresa? ¿Por qué los “Honorables Concejales” (HC – afortunadamente llevan C y no P) no se han pronunciado? “¡todos a uno” decía Unamuno! ¡La boca llena no les permite hablar! ¿Qué habrán dicho los entes de control? ¿Existen?
Dijimos en su momento y resaltamos las cifras para que no vayamos a engaños:
“… la situación financiera, de acuerdo con los últimos estados financieros publicados en la web de la Empresa, que corresponden al primer semestre de la vigencia 2024 (no tenemos los estados financieros de finales de 2024), se refleja:
Podemos extractar que de unos activos de $10.557,8 millones en 2006, pasa a junio de 2024 a $29.731,18 millones.
Los pasivos del orden de $10.455,18 millones en 2006, aumentaron a junio del 2024 a $190,180,8 millones, lo que representa un aumento en detrimento del 1819% en el período de intervención para liquidar. Casi $180 mil millones aumentaron las deudas.
El patrimonio de la empresa pasa de $102,65 millones en 2006 a $-160.449,63 millones a junio de 2024 con un crecimiento negativo del orden del -156.307,5% durante el período.
Para citar tan solo otra cifra, en el mismo período, los resultados de los ejercicios contables acumulados (pérdidas), fueron: En 2006 $ – 4.677,17 y en 2024, según los estados financieros publicados, $-165.152,38 millones, un detrimento del 3.531%, esto bajo la gestión de la SSPD. Entonces preguntamos: ¿No que era tan mala la situación de la EPQ para mantenerla 20 años viva con respirador mecánico?
Con estas cifras pues, el activo, que es solo de $29.731,18 millones, no representa el respaldo para cancelar la totalidad de las deudas.
Estas cifras lo que indican es que finalmente la intervención de la entidad fue funesta para el municipio y para la comunidad, pues termina agravando la situación económica y financiera por la que supuestamente se toma en posesión a EPQ y muestra la ineficiencia tanto de la medida de intervenir y liquidar, como de sus delegados interventores, que han llevado a situación peor a la inicial, a la empresa EPQ. ¿Y quién responde, entonces, por ese pasivo?” Y hoy le agrego a la pregunta: ¿Y por este desastre?
Otro tema preocupante venido de la ineptitud de es@s seudoadministrador@s que, finalmente, se beneficiaron de manera personal, dedicados a la farándula llenando con fotos las redes sociales sin que hayan tomado las decisiones necesarias para solucionar problemas de este grueso calibre.
¿Por qué la sociedad no se pronuncia? ¿Por qué siempre guardamos silencio y nos conformamos con lo que nos den?
¿Otros veinte años con EPQ en liquidación?




