En las calles de Istmina, en el departamento del Chocó, hace unos 14 años, Ronal Longa Mosquera
sobresalía la espigada y delgada figura de un travieso niño, nacido en esa tierra, que no corría sino “volaba” con sus piernas, para escapar del lugar donde hacía sus pilatuna. Por ello, en el colegio era el mejor en educación física por su velocidad. Pero, súbitamente, no lo volvieron a ver.
Su familia, viendo su potencial, decidió enviarlo a Bogotá a buscar un mejor futuro y a tratar de que alguien lo viera y se diera cuenta de sus condiciones, para forjarlo como atleta, luego de fracasar en sus intentos de ser futbolista y saltador en la modalidad de largo.
Llegó a la capital, buscó en la Liga de Atletismo, y el entrenador Jorge Benítez, su mentor, lo vinculó al programa del Instituto Distrital de Recreación y Deporte, IDRD. Desde entonces se evolución fue impresionante, ganando muchas cosas; y ha sido tal, que en 2023, a sus 19 años de edad, entró en la historia al convertirse en el primer colombiano en bajar de los 10 segundos en los 100 metros planos.
En el Suramericano de Sao Paulo, Brasil, fue tercero y registró 9.99, clasificando a sus primeros Juegos Olímpicos e imponiendo marca nacional.
Fue campeón suramericano en 2023 en el relevo 4×100, bronce en los 100 mts, y bronce en el Suramericano Sub-23 en Medellín.




