
Regenera Nuquí es un proyecto que promueve un modelo que integra turismo regenerativo con una gestión adecuada de los residuos. Busca hacer la diferencia fomentando la gobernanza mediante procesos de cocreación entre la comunidad, la empresa y academia. El proyecto, financiado por Coca-Cola Colombia y desarrollado junto a la Universidad EAN, AmCham, Mochileros.co, WERO y aliados locales.
En Nuquí, Chocó, las ballenas jorobadas encuentran cada año un lugar ideal para dar a luz: un espectáculo natural que atrae a cientos de visitantes. Aunque después de la temporada de avistamiento el turismo disminuye, este territorio sigue siendo hogar de una comunidad con historia, liderazgo y un profundo deseo de transformar su entorno.
Así fue como nació este proyecto. Escuchar a la comunidad fue el primer paso. En ese ejercicio colectivo, Nuquí reveló sus prioridades: diversificar su economía más allá de la temporada de ballenas y fortalecer una identidad que ha resistido el tiempo pero que necesita ser visibilizada y cuidada. Luego, se definieron acciones para responder a los desafíos del territorio.
“Nuestro objetivo es trabajar de la mano con quienes habitan el territorio para aportar a la generación de soluciones que tengan un impacto real. Queremos hacer la diferencia ayudando a que Nuquí sea un destino atractivo durante todo el año, donde la naturaleza y la comunidad prosperen juntas y así acercarnos cada vez más a construir el país que queremos”, aseguró Juan Pablo Corredor, director de Asuntos Públicos, Comunicaciones y Sostenibilidad de Coca-Cola Colombia.
El trabajo con la comunidad es un eje central del proyecto. Más de 300 personas han participado en diversas actividades realizadas dentro del proyecto para fortalecer los procesos de turismo regenerativo.
“Nuquí es un territorio clave para avanzar en enfoques regenerativos, una visión innovadora para contribuir a la preservación de la biodiversidad. Nuestra experiencia previa con Coca-Cola y AmCham hizo que la conexión fuera orgánica: encontramos un territorio listo para construir soluciones de manera conjunta con la comunidad,” afirmó Brigitte Baptiste, directora de la Universidad EAN.
Aun así, Nuquí hoy genera entre 2,5 y 3,5 toneladas de residuos al día. Y, como aliado en la gestión de residuos, WERO identificó enterramientos inadecuados, fallas en la recolección y la falta de infraestructura para su aprovechamiento.
Regenera Nuquí continuará en el 2026. En marzo se realizará el Festival Chocozón, un evento gastronómico del Pacífico con cursos de cocina tradicional y narrativas locales, con el fin de crear un menú que destaque los sabores y la cultura de la región. La comunidad ya se está preparando.
Ese mismo año, Coca-Cola Colombia y sus aliados buscarán ayudar a avanzar en la implementación de un sistema adecuado de recolección y transporte de residuos aprovechables desde Nuquí hacia Buenaventura.
“El corazón de este proyecto es trabajar juntos y nuestro papel como aliados es guiar, no imponer. La regeneración del territorio, con sus retos y oportunidades, se convierte en un piloto que demuestra cómo, a través de la acción colaborativa, la comunidad puede ser protagonista y gestora de soluciones”, concluyó María Claudia Lacouture, directora de AmCham Colombia.
Líderes locales como Josefina Klínger promueven la transformación del territorio desde el arte, la gastronomía y el ecoturismo
Klinger, creadora de la organización Mano Cambiada, lideresa social y defensora de derechos humanos en Nuquí, impulsa desde 2006 un proceso de transformación cultural orientado a aprovechar la riqueza social y ambiental de la región. A partir de la recuperación y difusión de saberes ancestrales, como la minga y el trueque, su trabajo impulsa el desarrollo de iniciativas de ecoturismo y cuidado del medioambiente.
En el marco de Regenera Nuquí, Josefina actúa como representante de la voz de la comunidad para la co-creación de ideas. Es una aliada que aporta conocimiento local y liderazgo social para que las acciones del proyecto respondan a las prioridades reales del territorio y a una visión de turismo regenerativo que priorice a la comunidad.
Para Josefina, es fundamental que quienes habitan la región reconozcan que vivir en territorios como Nuquí es un privilegio. “Yo quiero cuidar lo común. Para mí eso significa cuidar la vida, el territorio y sus recursos, a los niños, a los jóvenes, a la naturaleza”, asegura Klínger, señalando que el encuentro entre liderazgos empresariales, académicos y comunitarios “es un tipo de relación que se da desde la complementariedad”.
Con su acompañamiento, Regenera Nuquí ha desarrollado iniciativas como Colores de Nuquí, una actividad que convocó en octubre a los habitantes del territorio a participar en la transformación de los espacios públicos del centro del municipio con murales, talleres y jornadas de limpieza con el fin de atraer a los visitantes a esta zona.




