Según las cifras del Dane, en el trimestre de abril a junio la proporción de trabajadores que se dedicó a actividades informales fue 48,5%
Tras la pérdida de puestos de trabajo durante 2020, la recuperación del mercado laboral ha estado acompañada de un aumento en la informalidad. De hecho, según cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), durante el trimestre de abril a junio de este año hubo 5,3 millones de personas trabajando en condiciones informales en las 23 ciudades y áreas metropolitanas del país, 1,06 millones más que las que se reportaron en el mismo periodo del año pasado.
Del total de personas ocupadas en ese trimestre móvil, 48,5% trabajaron en la economía informal, por lo que no contaron con beneficios como los de seguridad social, ni pagos obligatorios a salud y pensiones. Esta cifra es 2,2 puntos porcentuales más alta que la registrada en el mismo periodo de hace un año, cuando fue de 46,3%.
Quibdó fue la ciudad en la que más aumentó la informalidad, pues pasó de tener una tasa de 55,2% en el trimestre de marzo a mayo de este año, a tener una de 57,1% en el periodo de abril a junio, con un aumento de 1,9 puntos porcentuales. Le siguieron Armenia y Cartagena, con aumentos de 1,6 y 1,1 puntos y tasas de 60,2% y 58,1%; respectivamente.
Iván Jaramillo, investigador del Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario, aseguró que la mayor prevalencia de la informalidad en estas ciudades se debe, precisamente, a que estas son las que presentan mayores tasas de desempleo y, en ese sentido, las personas buscan cualquier medio para generar ingresos.
“Las personas tienen que vivir, entonces si perdieron su empleo, salen y buscan una opción de acceder a un ingreso básico y, como hay tanta reducción de demanda de trabajo, pues migran hacia la informalidad, sobre todo en ciudades donde hay mayores niveles de desempleo”, explicó Jaramillo.




