
Por Ledy Manuela Mosquera, estudiante de la Maestría en salud sexual y reproductiva de la Universidad del Bosque y Directora Ejecutiva de ASOREDIPARCHOCÓ.
Resumen
En el departamento de Chocó – Colombia, las parteras y parteros tradicionales apoyan la atención del parto humanizado, en contextos donde no hay equipos de salud o donde las comunidades enfrentan múltiples barreras de acceso, son quienes acompañan a las mujeres antes, durante y después del parto. En esta región del país, la partería tradicional es parte de su riqueza cultural y territorial, de la diversidad y de saberes ancestrales que se transmiten de generación en generación. A través de este artículo se propone evidenciar la experiencia y el trabajo de la Asociación de la Red Interétnica de Parteras y Parteros del Chocó (ASOREDIPARCHOCÓ). Así mismo, se comparte, la experiencia de más de 1.000 mujeres y hombres que integran esta asociación y que tiene presencia en los 30 municipios del departamento. También, experiencias como Partera Vital, un proyecto innovador que logra integrar a la comunidad con la institucionalidad a partir de un trabajo articulado entre las parteras y las instituciones de salud, estadística y registro, logrando el reconocimiento de la diversidad y la labor de parteras y parteros en esta región.
Palabras clave
Partería tradicional, Partería tradicional en Chocó, mortalidad materna, mortalidad perinatal, Partera, Partero, Partera Vital, Asorediparchocó.
Abstract:
In Chocó department- Colombia, traditional birth attendants (TBA) support humanized birth care, in contexts where there are no health teams or where communities face multiple barriers to access services. They are the ones who accompany women before, during and after birth. In this region of the country, traditional birth attendance is part of the cultural and territorial diversity and ancestral knowledge, which is transmitted from generation to generation. The propose of this article is to show the experience and work of the Association of the Inter-ethnic Network of TBAs from Chocó (ASOREDIPARCHOCÓ). Likewise, the experience of more than 1,000 women and men that conform this association and that has a presence in the 30 municipalities of the department. Also, experiences as a Partera Vital, an innovative project that manages to integrate the community with the institutional framework from an articulated work between the TBA and the health, statistics and registry institutions, achieving the recognition of diversity and the work of TBAs in this region.
Keywords:
Traditional birth attendance, Traditional birth attendance in Chocó, maternal mortality, perinatal mortality, traditional birth attendant, Partera Vital, RediparChocó, Asorediparchocó

Contexto de la partería tradicional en Chocó
Chocó es un departamento multiétnico, cuenta con 30 municipios y ha sido históricamente caracterizado por ser una región con problemáticas sociales y económicas, asociadas a la presencia de actores armados ilegales y disputas generadas por economías ilegales. En el marco de este contexto de violencia armada y de crisis económica, las mujeres, niñas y adolescentes, en su mayoría afrodescendientes e indígenas, se enfrentan a normas sociales y creencias que replican roles y relaciones de género tradicionales, donde, persisten prácticas como la Mutilación Genital Femenina y las uniones tempranas. Según el Instituto Nacional de Salud[1], Chocó presentó en 2020, la segunda cifra más alta de mortalidad materna del país (285 comparada con la Razón de Mortalidad Materna (RMM) nacional 65.6). De igual forma, mientras que la mortalidad perinatal y neonatal tardía a nivel nacional fue de 14.1 muertes por cada 1000 nacidos/as vivos/as, esta región presentó la más alta (34.9).
La partería en el Chocó hace parte de la riqueza y de la diversidad cultural y territorial. Vincula saberes ancestrales que se transmiten de generación en generación, y que permanecen vivos en parteras y parteros que llevan 30, 40 y hasta 60 años acompañando y ayudando a las mujeres durante su vida reproductiva, y preparándose para recibir cada día nuevas vidas, en zonas apartadas de difícil acceso[2].
En este contexto, se han identificado más de 1.050 personas que ejercen la partería tradicional y su papel en esta región del país es fundamental para reducir las brechas en estos indicadores. Son parteras y parteros tradicionales[3] de las comunidades negras, afrodescendientes, mestizas e indígenas del departamento, consideradas como “Asistentes del Milagro de la Vida”, quienes realizan su oficio en contextos de alta dispersión poblacional, con notorias dificultades para la movilidad debido a escasos ingresos económicos, problemas de orden público y sumado a ello, emergencia actual en salud global a causa de la COVID-19.
Los y las parteras apoyan a la comunidad, conocen el censo de la localidad, son cultivadores/as de plantas para el cuidado y la protección de la persona como sabedoras en salud y apoyan la prevención de enfermedades. Participan activamente en todo proceso de formación e intercambio de saberes en salud sexual y reproductiva; les unen las mismas causas: la pervivencia de los saberes y garantizar la mejor atención a las mujeres de su comunidad.
ASOREDIPARCHOCÓ
La Asociación de la Red Interétnica de Parteras y Parteros del Departamento del Chocó,nació en esta región del paíscon el fin de formar líderes y lideresas en partería tradicional para disminuir las morbimortalidades maternas e infantiles, gracias a la intuición Manuela Mosquera, enfermera de profesión, partera de tradición. En la actualidad Asorediparchocó, cuenta con más de 1.050 asociadas/os (97% mujeres parteras y 3% parteros; el 52% son afrodescendientes, 45% indígenas y el 3% mestizos). Se dividen en las cinco (5) subregiones que conforman el departamento, y hacen presencia en los 30 municipios: (subregión Atrato, subregión Darién, subregión San Juan, subregión Pacífico Norte y subregión del Pacífico Sur).
La sabiduría ancestral que integra a Asorediparchocó se caracteriza por integrar diversos niveles de conocimiento: Parteras/os expertas(14%), con más 30 años de experiencia en esta labor y se dedican a enseñar sus saberes y emiten recomendaciones a otras parteras o a quien lo consulte; parteras activas/os (68%), quienes atienden en la actualidad los partos o acompañan en los procesos de salud sexual y reproductiva a familias y a quien lo requiera; y partera/os semilla (18%) quienes están en su proceso de aprendizaje, no atienden aún partos, pero asisten a los y las parteras activas.
Encuentros, formaciones y diálogos de saberes
En el año 2010 inició la conformación de la organización, con el primer encuentro de formación e identificación de parteras, parteros y médicos tradicionales en el municipio de Istmina, Chocó. Desde ese momento se han desarrollado más de 16 encuentros apoyados por la academia, sociedad civil, agencias de cooperación del sistema de Naciones Unidas (OPS/OMS, UNFPA, UNICEF, PMA, OIM, PNUD) y se han abordado temáticas relacionadas con diálogos de saberes, liderazgo organizativo, ética, atención y cuidado durante la gestación, parto y postparto, identificación oportuna de signos de alarma, parto limpio, maternidad segura, parto humanizado, minuto de oro, lactancia materna, prevención de violencias de género, tratamiento de enfermedades que afectan a la comunidad desde la tradición y conocimientos ancestrales, voces de la partería, medicina ancestral, y uso de la tecnología para mejorar la comunicación.
Un paso importante es el reconocimiento de la partería tradicional en esta región del país, sumado a ello, lograr que un número significativo de parteras estén asumiendo el reto de posicionarse como lideresas en sus comunidades, logrando desnaturalizar el ciclo de violencia, de la cual ellas son sobrevivientes; de igual manera, han ido preparándose para estar cada vez más presentes en escenarios de incidencia política a nivel territorial, asumiendo el reto de representar a las mujeres en espacios de participación comunitaria, donde suele haber mayor participación masculina.
Asorediparchocó en su proceso de organización y fortalecimiento busca la integración, formación y asistencia técnica de la partería, con base en el cumplimiento de las leyes colombianas, en beneficio de la salud sexual y reproductiva (SSR) y salud materno-perinatal, a través de las siguientes líneas estratégicas: primero, procesos de formación, capacitación y educación continua; segundo, acompañamiento a la mujer antes, durante y después de la gestación; y tercero, acompañamiento y seguimiento a la madre lactante y cuidado del niño, niña desde el nacimiento y en muchos casos hasta los 5 años o más. En este sentido, la partería y la figura de la partera tradicional en las comunidades, son una guía y líderes a seguir, por ello, la red fomenta espacios de formación para que su labor sea desarrollada de una forma responsable al acompañar a familias, madres, padres, niños y niñas en sus diferentes momentos, desde los cuidados de preconcepción, gestación, controles prenatales, observación de síntomas de peligro de la madre y el niño/a, lactancia exclusiva, lactancia materna complementaria, cuidado y crianza con afecto, atención y desarrollo emocional de la niñez.
A través de procesos de educación y reflexión, como organización, Asorediparchocó busca generar espacios de diálogo culturalmente respetuoso con parteras/os, médicos/as tradicionales, académicos, y profesionales certificados en salud; con el fin de identificar las fortalezas, necesidades y problemáticas en torno a la atención SSR y materno-perinatal en los diferentes grupos de atención y a quienes están atendiendo. A través de ello, intercambiar conocimientos y saberes que contribuyan al fortalecimiento íntegro a beneficio de la madre y de recién nacidos.
¿Cuáles son las necesidades específicas en salud materna y perinatal en Chocó?
- Caracterizar a parteras y parteros por municipio. Estas acciones facilitarán un sistema de información de la partería tradicional. (SIPAT)
- Formar en asesoría, y control atención en SSR y materno-perinatal infantil.
- Capacitar y dotar de insumos para la atención en el minuto de oro, por municipio.
- Capacitar en emergencia obstétrica en cada municipio.
- Fortalecer la organización por municipio.
- Desarrollar acciones de emprendimiento y estrategias de comunicación.
- Articular las instituciones en busca de armonizar el sistema de salud occidental.
- Construcción y documentación del conocimiento propio.
- Fortalecer las líneas de atención en salud sexual y reproductiva.
Se busca al satisfacer estas necesidades, fomentar un sistema de valores para una atención tradicional adecuada al departamento y así establecer un modelo de educación tradicional, ya que son las parteras y los parteros quienes permanecen en el territorio. En la medida en que parteras/os no sean reconocidos, en departamentos con mayor número de población rural y rural dispersa como el Chocó, será imposible mejorar los indicadores y brechas en Salud Sexual y reproductiva.
Comunicación y reporte
De las 1.050 parteras y parteros registrados a diciembre de 2020, el 50% logra comunicarse a través del voz a voz, que se replica a partir de la comunicación telefónica con referentes municipales, sumado a las redes sociales, visitas domiciliarias, entre otras acciones que se ingenia la comunidad para llegar con información y/o donaciones que ayudan a mantener y preservar la labor.
De acuerdo con parteras/os, la gran mayoría reportaban los partos atendidos en los encuentros de formación, es decir, cada seis meses o cada año. Estos reportes eran considerados como eventos tardíos. Ellas y ellos se encuentran en territorios dispersos, con conectividad limitada, sin acceso a teléfonos inteligentes, sin contacto con la red o con la coordinadora de territorio -por la lejanía de las comunidades-, además, aún se cuenta con parteras/os que no saben leer ni escribir, con ello, los partos de personas pertenecientes a grupos armados, de los cuales las parteras evitan su reporte; estas situaciones se suman a las dificultades que enfrentan para reportar los partos atendidos. Para suplir estas brechas, es necesaria una mayor sensibilización sobre la importancia y ventajas del reporte de las atenciones de hechos vitales; generar acuerdos sostenibles a nivel interinstitucional que promuevan el reporte de los hechos vitales por parteras/os y fortalecer el reconocimiento por parte de las instituciones ante la labor que la partería tradicional.
Partera Vital: un proyecto que articula la sabiduría ancestral con los servicios de salud y estadística en Chocó
En 2020, en medio de la pandemia por COVID-19, en el marco del proyecto Partera Vital[4] del Fondo de Población de Naciones Unidas – UNFPA – Colombia, se implementaron servicios innovadores con el fin de mejorar la articulación entre agentes de medicina tradicional, el sistema de salud y el DANE. Actualmente, 30 parteras/os reportan con mayor facilidad los nacimientos y atenciones a las gestantes, así mismo, se logró actualizar el reporte de partos por parte de parteras/os en el Chocó, evidenciando un crecimiento de las atenciones y de los reportes oportunos en un 107% comparado con los reportes del año 2019.
Partera Vital integra lo comunitario y lo institucional, en un trabajo articulado con la comunidad, la Red Interétnica de Parteras y Parteros del Chocó – ASOREDIPAR -, el Departamento Nacional de Estadísticas (DANE), el Ministerio de Salud y Protección Social (MSPS), el Fondo de Población de Naciones Unidas – UNFPA – en Colombia y actores locales como la Secretaría de Salud, delegaciones de registro y oficinas de estadística, que hoy logran el reconocimiento de la diversidad y la labor de parteras y parteras en esta región[5].
Durante este proceso se lograron realizar reuniones y encuentros periódicos con parteras/os de manera virtual y se reactivaron las redes sociales de la organización. Además, se generó mayor integración en las zonas para los respectivos reportes a través de la entrega de dispositivos móviles y la visibilización del proceso con otras organizaciones, como Registraduría, Secretarías de Salud y DANE.
Primicias de parteras y parteros tradicionales en Chocó
Por: Ledy Manuela Mosquera
Hilda María Rojas es Gobernadora de la comunidad indígena obrero, coordinadora de las parteras indígenas de Asorediparchocó en Quibdó. Hilda nació en el río Dubasa en el Alto Baudó; cuenta su historia desde su vivencia tradicional. – Mi madre tuvo cuatro hijas mujeres y tuvo dos hijos hombres. Yo aprendí la partería de manos de mi madre, ella se llamaba Cándida Perea, cuando niña yo aprendí y ahora que tengo 59 años sigo aprendiendo cosas de la medicina tradicional. He atendido partos, he tenido que ir hasta barrios lejanos como el barrió Uribe, para tocar la barriga a mujeres embarazadas y así saber cómo está el niño o la niña, si está bien o no lo está. – Yo les aconsejo a las mujeres en embarazo que asistan a controles médicos para evitar problemas-.Recuerda que hubo dos casos de mujeres, a quienes se le murieron sus bebés porque vivían muy lejos, no asistieron a controles, y tampoco había una partera cerca de ellas-.
En medio de esta entrevista, Hilda habla de la importancia de la partería y especifica el número de partos atendidos, entre esos, sus nueras son las principales pacientes. – Para mí una partera es quien trata de ayudar a las mujeres con el embarazo y vive pendiente del parto de la embarazada. A mí me gusta la partería porque desde los 12 años aprendí este arte de manos de mi madre y desde ahí he estado haciendo ese trabajo como partera y le he enseñado a mis hijas – comenta – Les he mostrado las hierbas que sirven para el parto, y desde que comencé a ser partera he atendido 75 partos por allá lejos en Catrú, el Baudó, Dubasa, Quibdó y en Lloró. Gracias a Dios en mis manos no he tenido dificultades de muerte de un recién nacido o de su madre-.
También, menciona que en los proyectos de Asorediparchocó, se ha sentido muy bien con las y los doctores que han venido, porque les enseñan a conocer las hierbas, a cómo curar con hierbas. – De UNFPA, con su proyecto hemos aprendido y nos enseñan los que saben, entonces nosotras también le enseñamos a otros para qué sirve una hierba–. – Hemos mejorado mucho la partería y seguiremos así hasta la muerte, nos enseñaron muchas cosas y nos hemos sentido muy contentas por esto, uno sabe que la cosa en Chocó ha sido muy dura, pero ellos, han estado ahí y nos han enseñado, nosotras queremos mejorar y aprender muchas cosas -.
– Me han gustado los proyectos de UNFPA y DANE, son buenas personas, buenos doctores, buenos profesores. Nosotras queremos aprender más, para que cuando vengan otras personas se les pueda enseñar y saber partear un bebé-. Antes de finalizar esta entrevista, Hilda, suspira y dice con tristeza, “quiero aprender más para poder contar a otros de mi comunidad”.
Francisca Eulalia Córdoba Camacho, más conocida como Pacha Pasmo, esde Istmina Chocó, y representante legal de Rediparistmina. Ella expresa la importancia de la partería y el por qué en su vida. – Yo soy partera por vocación, nací en el municipio de Bagadó, Chocó; mi abuela era partera y desde muy pequeña me gustó la partería, yo siempre me escondía para aprender a partear y todo lo demás, desde pequeña decía cuando yo sea grande tengo que ser partera. Creo que era algo que me nacía, uno lo lleva en la sangre -.
A pesar de eso, después, cuando ya fui una mujer con mi obligación, mi suegro era partero, y dije: bueno, aquí es la mano y es hora de seguir aprendiendo cada día más, y más, y más. Yo le digo a la gente que no dejemos perder esa vocación porque es algo que viene de nuestros ancestros, ¡la partería es algo muy bonito! Hay mujeres que no les gusta tener partos en los hospitales porque les gusta parir arrodilladas y a otras agachadas; es muy buena la institución, pero allá no van a estar con esa paciencia de que si una mujer quiere parir arrodillada o de pie también, comenta.
En la partería, la mujer gestante es quien decide cómo quiere seratendida y de quién quiere dejarse atender; esto es por naturaleza del oficio; es la comodidad de la mujer la que importa, – para nosotras las parteras, si la mujer nos pide parir arrodillada la atendemos arrodilladas-, si quiere parir de pie, la atendemos de pie, si quiere acostada, la atendemos acostada, si es en oscuridad o a media luz”. – Es algo que a la persona le gusta mucho de la partera, porque cedemos en lo que la paciente pide, quien está exigiendo es quien está con dolor, por eso, a las mujeres paridoras les gusta que sus partos sean atendidos por parteras, y más hoy, por hoy, que tenemos muy buena Asociación-.
En los 35 años que lleva Pacha como partera, ha atendido más de siete mil seiscientos partos, de ellos, recuerda que la mayoría han sido niñas. – Yo antes atendía más partos, ahorita, atiendo por ahí entre 200 y 210 máximos en el año, he tenido años en los que he atendido, hasta 350 partos. Antes no le prestaba atención a que las mujeres se hicieran el control, la que llegaba la atendía, pero hoy por hoy, con las capacitaciones que nos han dictado, la mujer que no tenga un control natal no la atiendo porque uno no sabe qué hay detrás de esa mujer que no se hizo un control, por ejemplo, una placenta previa, un embarazo múltiple y así, por el estilo-.
En relación con mantener la partería es importante el relevo generacional, es decir, que esté de generación en generación, y Asorediparchocó lo promueve como las semillas de la partería con los y las aprendices. – Nosotros por eso en estos momentos tenemos en cada municipio una semilla, porque imagínese que hoy estamos nosotros vivos y mañana no sabemos, llegamos a faltar y entonces con una semilla, el mundo va a conocer la importancia de la partería tradicional-.
La partera no solamente está para recibir el niño o la niña, la partera sirve para dar un buen consejo a la mujer, para enseñarle a planificar, para darle confianza a la gente, siempre que hay algún problema ellos corren donde la partera; por ejemplo, una mujer joven no va a correr a contarle su secreto a un médico, no señor, ellas primero se dan de cuenta que la partera es una mujer que tiene ética para poderle contar su secreto. Entonces por eso, la gente tiene confianza en la partera y puede confiar en ella.
Por la pandemia y todas sus consecuencias, las parteras y parteros fueron en muchas regiones del país, la única alternativa que tuvieron las mujeres para atender sus partos, a frente a los cierres de los servicios de salud y por el miedo de la población a acercarse a estos servicios. En este sentido, se reconoce que las asociaciones de parteras son ejes vitales para preservar y mantener los conocimientos, el relevo generacional y el quehacer de la partería en regiones como Chocó. Una oportunidad para articular la partería con la institucionalidad.
Luis Américo Mosquera en Tadó Chocó, es el primer representante legal de la organización Asorediparchocó.
Por: Julián Arias
Para Américo sus dos profesiones son minero y partero, tienen más relación de lo que la gente cree. – Sin la minería tradicional no podría partear, la minería me da el sustento, la partería es un trabajo para mi comunidad-.Asegura que el trabajo en el río les sirve a las mujeres barequeras como ejercicio prenatal. También están las madres cabeza de hogar que trabajan hasta el último día del embarazo, y apenas cumplen la dieta agarran la batea y se lanzan al río a buscar una pizca de oro para alimentar al hijo.
Américo conoció la minería al mismo tiempo que la partería; mientras su padre, batea en mano, madrugaba a zambullirse en el San Juan, su madre aconsejaba a las embarazadas de la vereda. En aquella época las opciones para un niño de diez años eran limitadas: acompañar al padre en las tareas de minería y sentarse en una piedra al borde del río, recorrer el monte con la madre para recoger plantas y preparar los bebedizos que luego llevaba a las parturientas. A los trece años Américo ya podía cargar su propia batea e identificar las plantas para los remedios. En esa etapa se inclinó por la minería, y decidió apartarse de las caminatas diarias con su madre y las charlas sobre el embarazo.
Dieciséis años después, Américo retoma el saber materno y empieza a formarse en medicina tradicional, logrando una formación como promotor de salud para su comunidad. Así conoció a José Brandino Mosquera, médico yerbatero y partero tradicional.—Yo me di cuenta de que en mi comunidad solo había un partero y no había médicos. Si a una mujer le agarraban los dolores por la noche no había quién la atendiera ni tiempo para trasladarla hasta el hospital. Cuando vi esta necesidad me metí en el cuento de aprender a partear, me fui para la casa de mi compadre Brandino y le dije que me enseñara-. El día que Américo terminó el curso de promotor de salud, sin quererlo, se convirtió en el enfermero de Angostura; aprendió a hacer suturas, tomar la presión, formular plantas y bebedizos. Ahora se ríe recordando las filas que se le arman en su casa y las dos semanas que lleva con el tensiómetro dañado. – Tengo a los viejos de la comunidad esperando para tomarles la presión —dice y suelta otra carcajada que lo levanta de la silla—. Caminemos que me voy a entumir.
Caminando por la orilla del río Tanandó, Américo deja de sonreír, observa el cauce y retoma su historia, –Un día cualquiera de marzo de 1993, el viejo José Brandino lo mandó a llamar para que lo asistiera en el nacimiento de su quinto hijo. Américo llegó apresurado y encontró al compadre en el patio recogiendo las plantas para preparar las infusiones. Entraron a la casa, Brandino acostó a su esposa en la cama y después de 45 minutos de masajes, gritos y explicaciones, el alumbramiento fue tranquilo -, recuerda hoy Américo, veinticinco años después.
De los doce partos que ha atendido en toda su vida hay uno que Américo Mosquera menciona con tristeza. Una primeriza, dice: fue el 18 de septiembre de 2004, las contracciones indicaban que era la hora del parto y no había tiempo de coger la trocha hasta el hospital de Tadó. Américo dispuso todo: preparó las yerbas, organizó las sábanas, acostó a la parturienta en la cama y realizó los masajes para ayudar a bajar el bebé. Pasó más de una hora para que el partero lograra sostener al niño entre sus brazos; entonces, advirtió que no respiraba. Rápidamente hizo los ejercicios de reanimación. Nada que hacer. – Ese día sentí mucha tristeza, perder un niño da mucha tristeza porque ellos son el futuro, cada niño que se muere es un vacío en el futuro —dice mientras camina de vuelta al salón donde continúan reunidos parteros y parteras.
[1]Instituto Nacional de Salud. Boletín Epidemiológico con corte a semana epidemiológica 53 de 2020 disponible en: https://www.ins.gov.co/buscadoreventos/BoletinEpidemiologico/2020
[2] UNFPA Colombia. Nota: Partera Vital 2020, disponible en: https://colombia.unfpa.org/es/news/partera-vital-un-proyecto-pionero
[3] (Una partera tradicional [Traditional Birth Attendant, TBA] es una persona que vive en la comunidad y atiende el embarazo y el parto (UNFPA, 2004b: 7)
[4] Partera Vital: un proyecto pionero que articula la sabiduría ancestral con los servicios de salud y estadística en Chocó. https://colombia.unfpa.org/es/news/partera-vital-un-proyecto-pionero
[5] UNFPA Colombia. Nota: Partera Vital 2020, disponible en: https://colombia.unfpa.org/es/news/partera-vital-un-proyecto-pionero






