Equipo femenino Universidad Central junto a Guido Mosquera (Entrenador). La Selección Nacional de Colombia. Reconocimiento en Asia a Guido Mosquera por el All Stars Team

Tomado de www.bballpeace.com
Guido Mosquera Ramos, el talentoso basquetbolista colombiano nacido en Quibdó (Chocó), comenzó su carrera deportiva practicando fútbol. Al inicio para él era apenas normal practicar deporte, pues asegura era lo que su entorno le permitía tener como mejor mecanismo de diversión a él y muchos otros jóvenes de su época.
A pesar que el fútbol fue su primera disciplina, fue a sus 14 años cuando optó por comenzar a practicar el deporte de la pelota naranja y pasó a enamorarse así casi que de manera inmediata por este. Mosquera, a esa edad, aún no se imaginaba el gran camino que tendría en su trayectoria como deportista; todo empezó cuando estudió en el Colegio Carrasquilla de Quibdó, pues era allí donde solía practicar y dar lo mejor de sí. “Empecé a aprender sobre baloncesto en 1971 en Quibdó , porque me gustó más que el fútbol, mi deporte anterior”.
Aunque como muchos otros no la tuvo fácil en un comienzo, ya que fue excluido de su primera selección Chocó por su falta de desempeño en este deporte, dice recordar fue este el combustible que hizo que se esmerara por ser mejor, y gracias a su positivismo y entrega sin igual que lo caracterizan, logró superar este obstáculo de la mejor manera, convirtiéndose en 1974 integrante de la selección juvenil de Chocó y es allí donde jugando en Medellín obtuvo su primer reconocimiento como mejor reboteador del torneo y tercer máximo anotador.
“Me excluyeron de mi primera selección del Chocó por malo y ya me habían entregado el uniforme, me tocó devolverlo, eso me impulsó a mejorar y desarrollar la carrera deportiva que tuve…Siempre me tocó demostrar que podía jugar bien y en cualquier puesto”.
A sus 17 años decidió emprender camino a la ciudad de Bogotá con ánimos de estudiar, cómo su padre esperaba y es al llegar a esta ciudad donde accedió a la liga de Baloncesto de Bogotá, allí su talento comenzó a explotarse y poco a poco las oportunidades para demostrar sus capacidades se fueron dando.
Eran ya los años 80 y para el mundo del baloncesto colombiano, su nombre retumbaba los coliseos y partidos a los que éste gran deportista asistía, pues sus habilidades garantizaron que en muy poco tiempo de juego profesional pasara a ser integrante de la selección Colombia y llegar a competir en juegos Bolivarianos, Centroamericanos y Suramericanos, poco tiempo después se convirtió en Capitán de la Selección Colombia de 1981 a 1992.
Llegó a participar en competencias como el Campeonato del mundo en Cali (1982), fue Integrante de la selección Chocó de mayores en los juegos nacionales en Bucaramanga (1996), participó en la Copa “Williams Jones” realizada en 1981 en Taipei y en 1982 en Taiwan, donde en este último fue seleccionado para el “All Starts Team” por su gran desempeño, realizó varias giras deportivas alrededor del mundo en lugares como Estados unidos (1981), Asia y Oceanía 1982, fue jugador para el Centroamericano Universitario realizado en La Habana en 1985, participó del Mundial universitario llevado a cabo en Zagreb (Croacia) en 1987, fue Integrante del equipo de baloncesto de la Universidad Central donde fue Campeón Nacional en 1987, fue participante del torneo de clubes 1979, 1980, 1982 y Superbasket 1988, además de la Copa “Sprite” 1989 a 1991 y por último de la Copa Costeña realizada en 1991.
Es importante decir que este gran atleta no solo tuvo grandes logros como jugador profesional, sino también como entrenador de baloncesto y cabe destacar que logró balancear su vida entre jugador profesional y entrenador, algunas de sus participaciones y logros en esta área son:
Entrenador del equipo Masculino de la Universidad libre de 1980 a 1981.
Entrenador del equipo femenino de la Universidad Jorge Tadeo Lozano 1982 a 1985.
Entrenador del equipo Masculino juvenil de Bogotá Campeón Juegos Nacionales 1988.
Entrenador equipo juvenil Masculino de Colombia al suramericano de Argentina 1988
Entrenador equipo Femenino Laboratorios “ABBOTT DE COLOMBIA” 1992 a 1998.
Campeón olimpiadas Inter-laboratorios 1995.
Entrenador equipo femenino “La Previsora S.A. De Seguros” 1996 a 1999.
Campeón torneo Cafam categoría “B” 1997.
Entrenador baloncesto de Bogotá febrero a diciembre de 1998, tercer puesto mayores Tunja 1998.
Entrenador equipos de baloncesto “FEBOR” 1997 a 2000.
Tres veces Campeón femenino en el torneo Cafam y 1 vez campeón masculino.
Entrenador equipos de baloncesto “COMCEL” 1997 a 2000.
Ocho veces campeones Nacionales Universitario.s
Tres veces subcampeones nacionales.
Dieciocho veces campeón masculino regional universitario.
Trece veces campeón regional femenino universitario.
Entrenador facultad de medicina Universidad Javeriana 2001.
Entrenador equipo masculino Universidad Santo Tomás 2000 a 2002.
Todos sus logros se vieron acompañados de sus habilidades, fue un excelente alero a pesar de haber estado en la posición de poste-centro, ya que lo cambiaron y como él mismo dice le tocó demostrar que podía jugar bien y en cualquier posición, su dinamismo hizo que fuera un jugador versátil pues era un excelente lanzador de tres puntos, defienda, ganaba rebotes y asistía.
Se destacó por su destreza al lanzar, ya que podía anotar más de 20 puntos seguidos sin fallar. Los años para esta estrella fueron pasando y es así como pronto se veía el cierre de su carrera deportiva, pues con toda su trayectoria mencionada ya era momento para que su cuerpo descansara del alto rendimiento deportivo que vivía y es ahí donde decide en 1994 retirarse como jugador de baloncesto, feliz y convencido que como entrenador seguiría impartiendo su conocimiento a cientos de deportistas que seguirían su legado. “Mental y físicamente ya estaba afuera, no me entusiasmaba entrenar ni jugar, además me dolía todo después de cada partido”.
En su camino logró profesionalizarse como abogado de la universidad católica de Bogotá y cuenta con una especialización en derecho del trabajo y seguridad social de la universidad católica de Bogotá. Actualmente es entrenador de la Universidad Central, está allí desde 1989, se ha dedicado a formar talentosos deportistas y personas de bien, ha tenido un objetivo claro y es darle la oportunidad a cientos de deportistas para que aprovechen sus habilidades deportivas como mecanismo para acceder a la educación, pues asegura es esta la que quedará para siempre en la vida de cada uno. “Cuando yo inicié a dar clases en la Central solo el 10% de los estudiantes que practicaban deporte se graduaban. Nos propusimos con un grupo a cambiar eso y que ellos pudieran jugar y estudiar; para eso se dan las becas, y ahora el 95 por ciento se gradúa. Mi aporte ha sido aconsejar y mostrarles que sí se puede. Les digo que el deporte no es para toda la vida, y el estudio si, que aprovechen esta gran oportunidad que le está dando la Universidad Central”.
Hace unos años Mosquera tuvo que enfrentarse a una situación que cualquier otra persona consideraría como de las más difíciles que deba afrontar en su vida, pues tuvo una trombosis arterial, la cual causó la amputación de su pierna derecha, sin embargo, esto para él no fue más que una situación que debía asumir con actitud para poder seguir adelante.
Él mismo cuenta que a través de su vida deportiva y en general a cada situación negativa le vio y le ve el lado positivo, pues intenta siempre sacar lo mejor de él. Hoy en día agradece al deporte y a la carrera que ha tenido, siente tranquilidad porque su gran recorrido ha sido valorado y en general la comunidad del baloncesto sabe lo que este gran ser ha aportado para este deporte.
Es por esto que invita y aconseja a que los nuevos talentos sepan escuchar, den lo mejor de sí y vean de cualquier situación lo positivo, pues en definitiva es así como se obtienen las mejores recompensas. “El logro más grande que he tenido ha sido haber recibido en vida el reconocimiento, el cariño y el apoyo de muchísima gente”.







