
Por Jorge Eliécer Rentería Becerra, Comunicador Social – Periodista Universidad Central de Bogotá Colombia. Maestro FIDE de ajedrez
El diccionario de Oxford Languages define así al Gambito de Dama: “En el juego de ajedrez, Gambito de Dama es una jugada que consiste en sacrificar una pieza al principio de la partida, generalmente un peón, para lograr una posición favorable y en espera de obtener ventajas posteriores”.
Netflix emitió una serie denominada Gambito de Dama que está permitiendo que el ajedrez viva otro boom de popularidad, muy similar al surgido en los encuentros por el campeonato de mundo entre Boris Spassky y Bobby Fischer, los match Anatoly Karpov – Víctor Korchnói y para no ir muy lejos, Karpov – Kasparov, considerado como uno de los encuentros de mayor rivalidad en los deportes.
El 11 de julio de 1972, en la ciudad de Reikiavik, Islandia, la prensa se volcó para cubrir el campeonato del mundo entre el campeón soviético Boris Spassky y el retador norteamericano Bobby Fischer. La competencia se convirtió en una lucha por saber cuál de las dos potencias tenía el mejor cerebro, se especuló que era una lucha entre el comunismo y el capitalismo; al final ganó el norteamericano Bobby Fischer, un match que ha pasado a la historia de este deporte por todas las vicisitudes que se vivieron en dicho encuentro. De regreso a su país Bobby Fischer fue recibido como héroe nacional y todos los juegos de ajedrez se acabaron en los almacenes de esa nación.
En la actualidad no podríamos decir que en el Chocó se han acabado las piezas y tableros en las diferentes tiendas, pero se pudo apreciar que la pandemia generada por el COVID – 19, y las cuarentenas a las que nos vimos sometidos, permitieron que muchas familias buscaran distracciones y encontraran en el ajedrez la herramienta necesaria para vivir en concordia, entendida como el instrumento metodológico que nos ayuda a mejorar nuestros niveles de convivencia.
Han pasado los días y lo que se pensó iba a ser un pasatiempo entre familias motivado en gran parte por la serie “Gambito de Dama” se ha convertido en una afición y de allí el querer conocer y saber más sobre las bondades del juego. No en vano lo dijo el Dr. Siegbert Tarrasch, uno de los grandes clásicos del juego ciencia: “El ajedrez, como la música o el amor, tiene el poder de hacer feliz al hombre”.
En la actualidad muchos grupos familiares se están vinculando a diferentes clubes para ir descubriendo que el ajedrez es mucho más que un juego. Es deporte, ciencia y arte. Hay mucha familiaridad entre sus participantes, lo cual justifica el lema de la Federación Internacional de ajedrez (FIDE) “Gens una sumus”, del griego “Somos una familia”.
Se suma a la tarea de difusión, los beneficios de las nuevas tecnologías de la información, aplicada al ajedrez, la cual permite ver o jugar una partida en tiempo real con cualquier oponente en cualquier parte del mundo. Anteriormente se jugaban partidas por correspondencia, con duraciones hasta de un año, para poder concluir la partida. Estos cambios tecnológicos de los que se ha beneficiado el ajedrez contribuyen a que muchos jóvenes se alejen de malas prácticas y vean en este deporte el gimnasio que necesita la mente para la toma de decisiones, resolución de conflictos, entender las consecuencias de los actos, mejoramiento en los estados de ánimo. Bien se dice que una victoria en ajedrez proporciona una alegría que no hay ningún otro deporte o actividad humana que la reemplace.
También para destacar que en esta actividad sus participantes están aprendiendo que no se trata de ir, jugar y arrasar al rival. Se trata de comprender que el que tiene más experiencia en cuanto a la estrategia y la táctica del deporte, le enseñe el camino al aficionado, que todas las victorias y derrotas nos deben guiar para convertirnos en mejores personas. ¿Por qué no copiar este ejemplo en los otros deportes, o en otras actividades de la vida cotidiana del Chocó?
Ese preguntar de un padre, una madre, un niño o el abuelo, sobre si viste o no la serie, con esa sonrisa y motivación e interés por querer hablar de ajedrez y conocer un poco más, ya sea a través de un libro recomendado o una anécdota, se ha convertido en algo muy habitual en los diferentes espacios de la vida cotidiana, lo cual ha trascendido permitiendo que distintos aficionados se hayan sentido identificados, incluso muchos ven una similitud en el personaje central de la serie con las vivencias del genial “Hijo de Brooklyn” Bobby Fischer.
La serie ha motivado a que muchas chicas se animen a aprender a jugar, ya que en sus atributos narrativos utiliza al ajedrez para mostrar el genio femenino, que las mujeres llevan por dentro, como lo dice Anya Taylor “Visión de túnel es un reflejo de la personalidad y el modo de ver el ajedrez, y por extensión la vida”. El ex campeón del mundo Garry Kasparov argumentó, que “El ajedrez es la vida en miniatura”.
De momento los aficionados al ajedrez en el Chocó esperan un segundo “Gambito de Dama” para seguir deleitándonos con este noble juego y que las familias sigan integrándose, compartiendo y encontrando sus propias jugadas.




