
Por: Giovanni Agudelo Mancera giovanni agudelo mancera
Publicado en: La Sal en la Herida
Cuando Nubia Carolina Córdoba asumió la Gobernación del Chocó el 1 de enero de 2024, su discurso fue contundente: “Llegó la hora de que el Chocó deje de ser el departamento olvidado”. Se comprometió con una agenda de obras, protección social, atención a las emergencias climáticas, inversión en vías y transparencia administrativa. Sin embargo, casi dos años después, el balance deja más preguntas que respuestas. Las comunidades siguen esperando avances concretos y muchas de esas promesas permanecen en el terreno de los anuncios o en etapas preliminares sin materialización real.
Las inundaciones que año tras año golpean al Medio Atrato, Bajo Baudó, Litoral del San Juan y zonas ribereñas mostraron nuevamente la fragilidad del departamento. La gobernadora denunció la emergencia, hizo llamados nacionales y realizó visitas a los territorios, pero los planes de mitigación, limpieza de cuencas, reubicación de familias y obras de contención avanzan a un ritmo desesperantemente lento. Las comunidades afirman que la ayuda llega tarde, los censos son incompletos y la reubicación prometida para las zonas de alto riesgo sigue en veremos. Un compromiso clave de su campaña —adelantar un plan estructural de prevención— quedó reducido a declaraciones mediáticas sin una ejecución sólida.
La seguridad es otro punto crítico. La presencia de grupos armados, confinamientos y desplazamientos masivos continúan sin una estrategia clara y efectiva. Incluso la propia gobernadora ha denunciado fallas en su esquema de seguridad, admitidas por la Unidad Nacional de Protección, lo que deja al descubierto un escenario de gobernabilidad frágil. Si una mandataria no tiene garantizada su protección, ¿qué puede esperar la ciudadanía? En municipios indígenas y afro, líderes siguen denunciando amenazas, restricciones a la movilidad y ausencia institucional.
En materia de infraestructura vial, uno de los pilares de su discurso, los avances han sido mínimos. Persisten bloqueos frecuentes, tramos en pésimo estado y obras sin ejecución visible. La conectividad del departamento sigue siendo una deuda histórica que esta administración aún no ha logrado resolver. Hoy, el Chocó continúa siendo uno de los territorios con menor infraestructura vial del país, y los avances registrados en esta gobernación no representan un cambio significativo en el rezago acumulado.
En inversión social —salud, educación y programas comunitarios— las comunidades reclaman falta de resultados tangibles. Hospitales sin insumos, escuelas afectadas por inundaciones sin reconstrucción, centros de salud con poco personal y programas sociales que no llegan a todos los municipios muestran un cumplimiento parcial y, en algunos casos, inexistente. Organizaciones ciudadanas han señalado que no existe un plan departamental de inversión claramente comunicado, ni informes de avance que permitan medir la ejecución real del presupuesto frente a lo prometido.
Un logro institucional fue su elección como presidenta del OCAD Regional Pacífico en 2025, lo que potencialmente le da acceso a recursos para proyectos estratégicos. Pero más allá del protagonismo en las mesas técnicas, no se conocen listados completos de proyectos aprobados, montos gestionados o cronogramas definidos. Las comunidades esperan obras, no participación en reuniones.
La transparencia, una de las banderas de su campaña, también enfrenta cuestionamientos. Los portales oficiales muestran información incompleta, sin reportes de seguimiento ni bases de datos detalladas sobre adjudicaciones, interventorías o niveles de avance. La ciudadanía reclama claridad sobre cómo se están invirtiendo los recursos y cuáles son las razones del atraso en obras clave.
Cuadro comparativo – Promesas vs Estado actual
| Promesa / Compromiso | Estado Actual | Descripción / Observación |
|---|---|---|
| Emergencias e inundaciones | Parcial | Respuesta lenta; persistencia de comunidades sin reubicación y sin obras estructurales de mitigación. |
| Seguridad y protección a comunidades | Parcial | Fallas en esquema de protección; presencia continua de grupos armados y confinamientos. |
| Infraestructura vial y conectividad | Parcial / Incumplido | Obras sin ejecutar, tramos críticos sin intervención, bloqueos persistentes. |
| Inversión social (salud, educación, programas sociales) | Parcial | Cobertura limitada, instituciones sin recursos o personal, pocas mejoras tangibles. |
| Gestión de recursos a través del OCAD Pacífico | Parcial | Liderazgo institucional obtenido, pero sin evidencia pública clara de proyectos ejecutados. |
| Transparencia y contratación pública | Insuficiente | Información pública parcial; falta de informes detallados sobre adjudicaciones y ejecución presupuestal. |
El Chocó no puede seguir atrapado entre promesas repetidas y resultados que nunca llegan. Cada año que pasa sin obras, sin vías, sin inversión real y sin presencia institucional profundiza la desigualdad histórica del departamento y debilita la confianza de las comunidades en sus gobernantes. La administración de Nubia Carolina Córdoba aún tiene margen para corregir el rumbo, pero ese margen se reduce rápidamente. La ciudadanía no espera discursos, espera hechos; no espera anuncios, espera obras. El verdadero desafío de su gobierno será demostrar, con acciones y no con declaraciones, que esta vez el Chocó sí importa. Y el tiempo para hacerlo se está agotando.
P.D. Estuvimos intentado contactar a la doctora Nubia, a quien entrevistamos para esta columna en su campaña para la Gobernación, pero nunca nos contesta. No hay forma de hablar con ella, por eso, este artículo, no tiene la versión de la contraparte, lo cual hubiera sido ideal.
Acá la entrevista que le hicimos como candidata:




