
El pasado 27 de octubre el Proyecto Delfines Cupica REDD+ ganó el premio Bibo 2021, otorgado por El Espectador, la Campaña BIBO, Unión Europea e ISAGEN. Este proyecto, que se ejecuta en bahía Solano y Juradó, busca la protección de 103.022 hectáreas de bosque húmedo tropical y, apalancando en el mercado de carbono, beneficiando a cerca de 7.000 personas.
Los “delfines” que protegen el bosque en el Chocó
En el Pacífico chocoano dos comunidades étnicas y la empresa Biofix se juntaron para proteger más de 100.000 hectáreas de bosque húmedo tropical. Delfines Cupica REDD+, ganador del premio Bibo 2021 en la categoría acciones enmarcadas en soluciones basadas la naturaleza.
La deforestación es uno de los delitos que mayores impactos negativos tiene sobre el ambiente y el país. Según el Ministerio de Ambiente, durante el 2020 se deforestaron más de 171.000 hectáreas, lo que significó un aumento del 8 % respecto al 2019. Este fenómeno, en departamentos como el Chocó, donde se presentan las cifras de pobreza multidimensional y necesidades básicas insatisfechas más altas del país, pone en riesgo la seguridad alimentaria de sus habitantes, la gobernanza territorial y los servicios ecosistémicos prestados por los bosques húmedos tropicales en uno de los hotspots de biodiversidad reconocido a escala mundial.
Sin embargo, desde el 2010, los Consejos Comunitarios Costa Pacífica Norte del Chocó Los Delfines y Cupica, de los municipios de Bahía Solano y Juradó en el Pacífico chocoano, adelantan junto a Biofix la protección de 103.022 hectáreas de bosque húmedo tropical con el mecanismo REDD+, cuyo objetivo es reducir las emisiones generadas a causa de la deforestación y degradación de bosques. Como resultado del proyecto, se ha logrado reducir y certificar 289.822 toneladas de CO2 en promedio, por año.
Además, casi 7.000 personas pertenecientes a los consejos comunitarios involucrados en el proyecto se benefician social y económicamente, ya que, gracias a las acciones de conservación, han realizado inversiones y mejorías en sectores claves como educación, infraestructura vial, mejoramiento de las sedes de los consejos, alcantarillados y centros de salud.
A la reducción de emisiones de CO2 se suma la siembra de 17.000 plantas y la protección de fuentes hídricas y manglares. Algunas especies florales como choibá, cedro, roble, guayacán negro, algarrobo y caoba se han salvaguardado gracias a Delfines Cupica REDD+.
Por su parte, especies como la tortuga carey y el pez sierra, que están en peligro crítico, además de la ballena jorobada, el bocachico y la tángara del Tatamá también se benefician de la protección que se deriva de este proyecto.
Jhuver González, presidente y representante legal del Consejo Comunitario Los Delfines de Bahía Solano, señala que “este reconocimiento es muy importante para nuestro consejo comunitario, ya que refleja que hemos hecho bien las actividades en pro del medio ambiente y su conservación. Seguimos trabajando por la conservación ambiental y lo más importante es la conciencia que hoy se tiene en las comunidades frente a los cambios climáticos que se están presentando”.
Carlos Andrés Hurtado, representante legal del Consejo Comunitario de Cupica, complementa: “Es un motivo de orgullo contar con este reconocimiento, ya que este es un proyecto ambiental y económico, donde le apostamos al desarrollo de los pueblos y a la conservación de bosques con procesos de reforestación”.
Iniciativas como esta conjugan el mecanismo de REDD+, que surge en el seno de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (Cmnucc), y el mercado de carbono colombiano, que busca incentivar a los contribuyentes para que compensen sus emisiones de gases de efecto invernadero con la adquisición de créditos de carbono. De esta manera, se impulsa la protección de áreas significativas de bosques para capturar carbono, a la vez que se mejora la calidad de vida de las comunidades étnicas que habitan estos territorios.
Ana Milena Plata, gerente de Biofix, concluye: “Esperamos seguir aportando, a través de proyectos como este, al mejoramiento de la calidad de vida de comunidades étnicamente diferenciadas y a la mitigación de los efectos del cambio climático en Colombia y América Latina, apalancados en el mercado de carbono”.




