A la catastrófica situación padecida por el hospital San Francisco de Asís de Quibdó se suma ahora la pérdida de dos mil millones de pesos.
Se trata de la deuda de la EPS Coomeva con el hospital por concepto de servicios prestados y que ahora serán casi imposibles de recuperar por el proceso de liquidación ordenado por el gobierno nacional, a través de la Supersalud.
«Tenemos una noticia muy nefasta y es la liquidación de Coomeva. Prácticamente se acaban de perder $2.000 millones de la cartera del hospital. De los $24 mil millones que tenemos en total de cartera, $12 mil millones están perdidos con otras EPS liquidadas y ahora se suma Coomeva», señaló Camilo Ramírez, interventor del hospital. Y agregó que el pasivo por nómina ya asciende a los diez mil millones de pesos.
Se adeudan cinco meses de salarios a los empleados y contratistas de la entidad, adicional a otras primas y emolumentos. Por ello los trabajadores están en anormalidad laboral desde hace cuatro días y solo se atienden urgencias vitales y partos.
Según el interventor, otra de las preocupaciones son las amenazas en contra de médicos, enfermeras y administrativos por parte de grupos armados ilegales.
«En este momento yo creo que hay más de 30 personas que están siendo amenazadas. No son cuestiones directamente del hospital sino de la región, porque están cobrando extorsiones al personal del centro médico. Tengo varias amenazas no solo contra mi vida sino a la de mi familia. Me tocó sacar a mi esposa de Quibdó», dijo.




