En su tránsito hacia Estados Unidos, una de las rutas más transitadas por la población migrante es desde Necoclí hasta Acandí para luego ingresar a la selva del Darién y llegar a Panamá.
Esta es, para mucho, la ruta más peligrosa y en la que no solo muchas personas fallecen, sino que también se quedan varadas lo que ocasiona una grave problemática social.
Es por lo anterior que la Procuraduría General de la Nación pidió a los alcaldes de Acandí (Chocó) y Necoclí (Antioquia) garantizar que la población migrante que hace tránsito por los estos municipios tenga el acompañamiento debido en cuanto al respeto y protección de sus Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario que les asiste.
«En comunicación enviada a los mandatarios locales, la Procuraduría Provincial de Apartadó (Antioquia) hizo el requerimiento ante el incremento de personas migrantes que arriban, primero a Necoclí para luego trasladarse a Acandí, con el propósito de iniciar su recorrido por el Tapón del Darién, zona selvática entre Colombia y Panamá», indicó la entidad.
Con este llamado, el Ministerio Público busca que el gran número de ciudadanos de diferentes países que llegan a los dos municipios cuenten con las mínimas garantías para su estadía y no sean víctimas de las organizaciones ilegales que delinquen en la zona y se aprovechan de su situación.
Por su parte, desde la Defensoría del Pueblo manifestaron que cifras de las autoridades migratorias panameñas indican que 19.000 migrantes han llegado a Panamá este año provenientes de la zona del Darién.
De estos, cerca del 25% (unas 4.700 personas) son niños, niñas y adolescentes.
Cambios en las dinámicas
A finales de junio pasado, la Defensoría del Pueblo viajó a la zona donde identificó, entre otras cosas, que la mayoría de los migrantes es de nacionalidad venezolana, a diferencia de lo que se evidenció el año pasado cuando la población migrante era mayoritariamente haitiana.
Asimismo, reportó la entidad que viene aumentando el número de familias migrantes, con niños, niñas y adolescentes, diferente a 2021 cuando en su mayoría era población masculina joven.
«Tenemos reportes que muchos migrantes siguen recurriendo a transportadores informales para hacer su recorrido por rutas irregulares y sin el control de las autoridades, colocando en riesgo la vida, seguridad e integridad, como ha quedado evidenciado en varios naufragios recientes”, expresó el Defensor del Pueblo, Carlos Camargo.




