Juliette de Rivero, comisionada de la Oficina de Naciones Unidas en Colombia para los Derechos Humanos, a propósito de los 20 años de la masacre en Bojayá, dijo que la población de Bojayá quedó desprotegida por el Estado.
Agregó que el Estado no ha logrado contener la expansión y violencia en el territorio.

Juliette de Rivero estuvo presenten en los actos de conmemoración en Bojayá y aseguró que el Estado debe reconocer su responsabilidad en estos hechos.
«Mi oficina, presente en el país desde 1997, pudo comprobar lo que ocurrió e hizo pública la responsabilidad de las Farc, las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y el Estado Colombiano. Algunos de estos actores han reconocido su papel, otros aún no. Es fundamental que el Estado reconozca su responsabilidad para poder reparar integralmente y para hacer justicia», manifestó de Rivero.
El 2 de mayo se cumplieron 20 años de la Masacre de Bojayá, en Chocó. En el año 2002, la guerrilla de las Farc arrojó un cilindro bomba donde estaban civiles y niños, el saldo fue de un centenar de personas fallecidas. Desde entonces, las comunidades han denunciado que la reparación por parte del Estado y las garantías de seguridad en la zona todavía no han llegado.
Juliette de Rivero destacó la valentía que han tenido las víctimas de la masacre y aseguró que estos hechos fueron una atrocidad que nunca debió suceder. Además, explicó que aún la ONU sigue recibiendo denuncias sobre violaciones a los derechos humanos, no solo en Bojayá, sino en diferentes zonas del departamento del Chocó.
«Mi oficina recorre constantemente el departamento de Chocó y ha recibido alegaciones de conductas indebidas por parte de grupos armados no estatales y agentes del Estado que pondrían en riesgo a la población y deben ser investigadas por las entidades competentes. A los denunciantes se les debe brindar las garantías de seguridad para el ejercicio de su labor de defensa de derechos humanos, en vez de cuestionamientos que vulneran sus derechos».




