
Basilia Murillo nació en Nóvita y a los siete años viajó a Cali, luego de la muerte de su madre. «Había una familia que quería criar a mi hermana y llevarla a Cali, entonces hice huelga y pataleta para que me llevaran en ese viaje. Yo decía que tenía que ir, soy la mayor y tenía que cuidarla”, recuerda Basilia, de 51 años.
Cuando tenía 15 años murió su padre biológico en Nóvita y dejó de lado sus estudios para llevar a sus hermanos menores desde Nóvita a la capital de la salsa y hacerse cargo de ellos. Comenzó a trabajar en la plaza de mercado de Alameda, en Cali, vendiendo arepas, chocolate y café. Poco a poco fue aprendiendo los secretos de la culinaria tradicional. “Y con las propinas fui mejorando mi casa y mi negocio, aunque muchas veces intentaron sacarme de la plaza. Me insultaban, me decían negra, bruja y hasta me revolvían la olla para mirar si había huesos de muerto, todo porque mi negocio tenía bastante clientela”, dice la técnica en cocina del Sena.
“Ella siempre fue una mujer emprendedora y berraca”, así la describe su hermana Aura Cristina Murillo López. “Ella arrancó con las uñas, no tenía dinero, el puesto con el que ella inició era de tablas y mire donde va. Basilia es un ejemplo muy positivo para mí, es muy valiente e innovadora cuando se trata de recetas de cocina”.
montó su propio restaurante y le puso su nombre: «Basilia». “Yo nunca le puse letrero a mi primer puesto porque no tenía dinero, siempre visualicé que se llamaría como yo. Y mis compañeros se burlaban de mi nombre, pero yo no les prestaba atención. Antes estoy orgullosa de tenerlo, no es común, es sonoro y es como un honor a mi padre que me lo colocó”, manifestó.
En su restaurante Basilia y durante 35 años Basilia Murillo ha rescatado los sabores del Chocó y de todo el Pacífico, utilizando siempre productos frescos. Tres veces se ha ganado el premio a la mejor cocinera de cocina tradicional colombiana.Uno de sus platos de mayor demanda es el sancocho de gallina vallecaucano.
Otros platos de Basilia son el arroz de maíz, la longaniza chocoana o el pastel chocoano.
“El arroz se prepara con maíz, refrito del Pacífico que contiene albahaca negra, cebolla larga, cimarrón, poleo, orégano y ají dulce, este, por lo general, siempre se usa en todas las comidas de mi región y achiote. La longaniza tiene carne de cerdo, hierbas de azotea y vinagre, y los pasteles chocoanos llevan pollo, carne de cerdo, también vinagre, refrito y se envuelve con hojas de bijao, sin estas hojas no es pastel chocoano”, advierte la experta en comidas típicas del Pacífico.
Estudió Técnica en Cocina en el Servicio Nacional de Aprendizaje, Sena, en 2013 y participa en el Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez. En 2013 viajó a Ecuador y Perú gracias a un concurso organizado por la Secretaría de Cultura y Turismo Municipal en el que ella fue escogida entre varias participantes de diferentes plazas de mercado.
Ella fue seleccionada para exponer y mostrar los platos típicos de su región en el evento promocional ‘Cali en América’ que consistió en mostrar las costumbres típicas de la ciudad.
“Fue escogida porque ha sido la persona que más empoderamiento y arraigo ha tenido con su cocina popular casera, que es la oferta que se maneja en la plaza de mercado y además, tiene una oferta gastronómica excelente”, explicó Lena Escobar, contratista de la Secretaría de Turismo de Cali del área de planificación turística y desarrollo de productos.
Esta mujer extrovertida y espontánea también participó en ‘Alimentarte’ en Bogotá junto al reconocido chef colombiano Harry Sasson y en talleres gastronómicos con la Universidad del Valle y el Sena. “Para mí todo ha sido espectacular y eso que no tenía ningún conocimiento para hablar en público, eso me ha dado la experiencia”, señaló con propiedad la chocoana.
A los personajes reconocidos les conoce sus platos predilectos. A Sergio Fajardo “le gustan las rellenas y los sudados de carne”; a Roy Barreras, “la carne sudada con huevos fritos” y a los presentadores ‘Pirry’ y Maleja Restrepo, el arroz de maíz, una tradicional receta de su abuela.
“Yo nunca había probado ese plato y me encantó. Visitar el sitio fue algo maravilloso porque estábamos en el plan de redescubrir Cali. Fuimos muy bien atendidos y además, es muy agradable ver cómo ella ejemplifica todo lo que representan sus costumbres”, comentó Maleja, también modelo y actriz caleña.
En ‘Basilia’ trabajan 12 personas. Gran parte de ellas son miembros de su familia, lo que ‘Bachí’ siempre soñó. Sus tres hijos y su esposo, por ejemplo, la ayudan en diferentes oficios del restaurante a diario. Los fines de semana inician sus labores desde las 3:00 a.m. para preparar lo que ella denomina “caldos reconfortantes para el guayabo” como el de pajarilla, de costilla y pescado.
Basilia, portadora de la tradición gastronómica del Chocó hace un llamado: “Invito a que los mayores inviten a sus hijos cuando vayan a mercar, que conozcan qué es la galería, este espacio tan antiguo y popular, para que no se pierda la tradición. Además, para que conozcan un pastel o una longaniza chocoana, porque hoy los jóvenes son muy exigentes para comer y prefieren otras cosas que no son buenas para su salud”.




