Herencia Eco trabaja con extractos de plantas naturales y conocimiento ancestral.
Dignory Ruiz y Claudia Murillo son mujeres apasionadas y enamoradas de la biodiversidad del Pacífico colombiano, emprendedoras que encontraron en el conocimiento ancestral de las plantas del Chocó una alternativa de negocio sostenible.
Se trata del negocio verde Herencia Eco, una empresa que desde hace tres años se dedica a transformar productos forestales no maderables como el guácimo, la escoba babosa y la suelda en diferentes tratamientos para el cabello.
“Todo nació porque no quería seguir alisando mi cabello como la sociedad siempre nos ha impuesto, quería tener mis crespos naturales. Me uní con Claudia, pues su familia es de tradición, siempre han utilizado las plantas medicinales para curar todo tipo de enfermedades y también para cuidar la piel o el cabello, entonces decidimos imprimirle esa ancestralidad a cada uno de nuestros productos”, dijo Dignory Ruiz, socia del negocio verde.
Este emprendimiento, además de ser uno de los 2581 negocios verdes verificados por el Minambiente, cuenta con la certificación del Invima y, de la mano de más de 30 distribuidores, se encarga de enviar a todo el país geles humectantes, acondicionadores, champús, entre otros productos.
“Además de rescatar el conocimiento de nuestros abuelos del Chocó, nosotras incentivamos el cultivo de plantas, no generamos muchos residuos y lo que nos sobra de la extracción de las plantas, lo utilizamos como abono para la tierra. Todo nuestro camino es verde, cada día estamos contribuyendo más al cuidado del medio ambiente”, afirmó la empresaria.
Actualmente, en un trabajo conjunto con las autoridades ambientales del país, la cartera ambiental ha verificado 260 negocios verdes que se dedican a la comercialización de productos derivados de recursos no maderables como artesanías, bebidas, pulpas de frutas, helados, entre otros.
Encuentre el negocio verde Herencia Eco en Instagram y Facebook como @herenciachoco.




