Hoy, 3 de mayo, se llevarán a cabo en Medellín las exequias del monseñor Jorge Iván Castaño Rubio, quien laboró como vicario apostólico de Quibdó en 1983 y primer obispo titular de la Diócesis de Quibdó en 1990.
Nacido en Montebello (Antioquia) el 25 de noviembre de 1935, monseñor Castaño ingresó a la congregación de los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María, donde profesó votos perpetuos en 1957. Fue ordenado sacerdote el 27 de agosto de 1961, realizó un doctorado en Teología en la Pontificia Universidad de Santo Tomás de Aquino en Roma, estudios en Mariología en el Instituto Marianum y cursos de teología pastoral en la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica.
Como docente, impartió teología dogmática en centros claretianos de Salamanca (España), Manizales y Bogotá, y fue rector del Teologado Interprovincial Claretiano. Igualmente, ocupó un cargo destacado en el Instituto de Pastoral del CELAM en Medellín y fue Superior Provincial de los Claretianos en Colombia Occidental.
Durante su ministerio en el Chocó, monseñor Castaño impulsó una pastoral inculturada y liberadora, alineada con las orientaciones del Concilio Vaticano II y la Conferencia de Medellín de 1968. Su enfoque integrador y su defensa de los pueblos afrocolombianos e indígenas dejaron una huella profunda en la región.
En una ocasión, expresó con humor y esperanza: “Mi antecesor fue un obispo blanco, yo soy Castaño y espero que mi sucesor sea negro”. Este deseo se concretó en julio de 2024 con el nombramiento de monseñor Wiston Mosquera Moreno, primer obispo afrocolombiano de Quibdó.
En febrero de 2001, el papa Juan Pablo II aceptó su renuncia a la diócesis de Quibdó y lo nombró obispo auxiliar de Medellín, asignándole la sede titular de Stagno. Permaneció en este cargo hasta noviembre de 2010, cuando el Papa Benedicto XVI aceptó su renuncia por límite de edad.




