En diciembre de 2022, la Contraloría General de la República notificó al Ministerio de Cultura de un hallazgo fiscal por $9.240 millones por presuntas irregularidades en la construcción del Teatro César Conto Ferrer en Quibdó (Chocó).
El Ministerio de Cultura expidió un comunicado donde afirma que “la obra no está abandonada, pues cuenta con servicio de vigilancia” y que “los contratos de construcción e interventoría del Teatro César Conto Ferrer de Quibdó, adjudicados en la administración pasada, están en proceso de terminación y liquidación”.
Anota que al encontrar las presuntas irregularidades, el Ministerio de Cultura tomó las medidas necesarias para destrabar este proyecto donde se han firmado tres contratos: uno de construcción, otro de interventoría y el último para la dotación del Teatro. Los primeros dos fueron firmados en 2017 y el tercero en 2019.
Aún faltan acabados y detalles de la obra civil que deberán ajustarse a través de una nueva propuesta de obra, que incluye los estudios y diseños de los acabados, así como la dotación de la infraestructura y un presupuesto que permita la puesta en funcionamiento del Teatro.
El MinCultura suscribió un contrato de consultoría que deberá determinar las obras faltantes para la culminación del teatro y ajustar la dotación de su infraestructura, así como estimar el valor de las obras a contratar.
Hasta el momento se han invertido 11.785 millones de pesos, cifra que corresponde a todos los recursos que se tenían previstos inicialmente, sin contar con los sobrecostos que dejaron las condiciones particulares que se presentaron en la ejecución del proyecto, tales como: la dificultad en el acceso de insumos a la zona de construcción, el tiempo previsto para su desarrollo, el fuerte impacto de la emergencia sanitaria causada por el COVID-19, entre otros.
Para la consultoría, que empezará a trabajar desde enero de 2023, se destinaron 320 millones de pesos. Se espera que los trabajos restantes del Teatro César Conto Ferrer inicien en el segundo semestre de 2023 y terminen en 2024.
Auditoría de la Contraloría
En la auditoría, realizada por la Contraloría Delegada para el sector Educación, Ciencia y Tecnología, Cultura, Recreación y Deporte, se constató que la obra construida presenta deterioro prematuro, ocasionado por falta de mantenimiento, y la estructura en concreto y metálica presenta oxidaciones por la exposición continua a la humedad e intemperie.
El informe de la auditoría también señala que no es funcional dada la inadecuada construcción en contraste con los diseños del proyecto e incumplimiento de la normatividad técnica vigente para este tipo de construcciones, que genera que el teatro no pueda cumplir con su finalidad.
Sobre a los encargados de la interventoría y de la supervisión del proyecto, la Contraloría verificó que su labor fue inadecuada, pues, se recibieron y aprobaron, respectivamente, modificaciones en las cantidades de obra que afectaron el presupuesto de la misma, agotando el recurso para lograr la terminación de la obra civil.
También se pudo constatar, según la investigación del ente de control, que los predios destinados para el nuevo teatro no fueron saneados, antes de la apertura del proceso de contratación estatal y construcción. Desde la Contraloría también advirtieron que otra situación que afectó el proyecto es que no se efectuó un análisis completo de los estudios y diseños que soportaban las especificaciones técnicas de la obra y que, aún en la ejecución de la misma, los seguían modificando.
El Teatro César Conto Ferrer de Quibdó vio la luz en 1937 por un acuerdo del consejo de la capital del departamento de Chocó que ordenaba la construcción de un teatro para la ciudad.
Solo hasta 1963 pudo cumplirse la vieja orden del Consejo de Quibdó: un edificio de 8 pisos, construido por la Beneficencia del Chocó y por iniciativa del gobernador, Capitán de Corbeta y Médico de la Armada, Miguel Ángel Arcos.
Para entonces, la inauguración del Teatro César Conto Ferrer fue un acontecimiento, pues era el primer teatro en Colombia con sonido estereofónico y una tramoya con la altura de un edificio de cinco pisos.
Hace algo más de dos décadas el teatro dejó de funcionar y quedó a merced del abandono. Hasta que en 2016, como resultado del Paro Cívico del Chocó y con el apoyo de La W Radio y empresas privadas, y gracias a donación de recursos, diseños e insumos se materializó el proyecto de reconstrucción y rehabilitación del teatro.




