
El departamento del Chocó enfrenta una grave emergencia por intensas lluvias que han provocado el desbordamiento de ríos, inundaciones generalizadas y amenazas de deslizamientos. Según reportes oficiales, más de 60.000 personas (equivalentes a más de 10.000 familias) han resultado damnificadas en lo que va del año, con al menos once municipios presentando inundaciones activas.
Las precipitaciones, superiores a los promedios históricos y asociadas a un frente frío atípico, La Niña y otros patrones climáticos, han saturado los suelos y generado crecientes súbitas en ríos como el Atrato y sus afluentes. Codechocó reporta siete municipios principales con inundaciones: Acandí, Unguía, Riosucio, Istmina, Tadó y El Litoral del San Juan, además de remoción en masa en San José del Palmar. Otras fuentes mencionan afectaciones en hasta 26 municipios en balances más amplios.
En Acandí, uno de los más golpeados, se desbordaron los ríos Acandí, Neca, Guatí, Arquití y Capurganá, afectando 1.958 familias con daños en viviendas, pérdida de más de 500 cultivos de pancoger, enseres y animales. La vía a Unguía quedó comprometida por el río Neca, exponiendo postes eléctricos y amenazando el suministro de energía y el acceso a comunidades rurales. En Istmina reportan 518 familias damnificadas y en Unguía, 813, con impactos en casco urbano y corregimientos como Santa María, Gilgal y Tanela.
Impactos humanitarios y materiales incluyen destrucción parcial de viviendas, pérdida de cosechas que afectan la seguridad alimentaria, interrupción de vías, aislamiento de zonas ribereñas e indígenas, y riesgos sanitarios por aguas contaminadas. Hasta el momento no se reportan fallecidos ni albergues masivos habilitados, pero las comunidades enfrentan desplazamientos temporales y paralización de actividades cotidianas. Los niveles de los ríos han comenzado a descender en algunos puntos, pero persiste la fragilidad de la infraestructura.infobae.com
Las autoridades han emitido alerta roja en Acandí, Bahía Solano, Istmina, Riosucio, Tadó y Unguía (entre otros 15), alerta naranja en 10 más (incluyendo Quibdó y Lloró) y amarilla en dos, debido a la alta probabilidad de deslizamientos en zonas de ladera.
La Gobernación del Chocó, en coordinación con alcaldías, Codechocó y la UNGRD, adelanta la Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades (EDAN). Jenny Lucía Rivas, secretaria del Interior, declaró: “Estamos en la tarea de recoger informes preliminares (…) con todos los protocolos activados para poder llegar y responder a esta emergencia”. Se brinda asistencia técnica y se preparan planes de contingencia.




