Aumentó a más de veinte mil personas las afectadas por graves inundaciones, vendavales y deslizamientos de tierra en los municipios del Alto, Medio y Bajo Baudó en la última semana.
Como resultado se conoce la muerte del educador Fredy Peñaloza Córdoba, conocido como Nicolino, el niño Tiburcio Dumasá Bailarín, de 5 años, cuyo cuerpo no ha sido localizado, y otro niño indígena ahogado en el Bajo Baudó.
El desbordamiento del río Baudó ha devastado miles de hectáreas de cultivos, decenas de viviendas han sido destruidas, daños innumerables de enseres y se han ahogado miles de animales de corral como pollos, gallinas y cerdos.
Se decretó la calamidad pública para atender la emergencia y los alcaldes de Alto y Medio Baudó, Ariel Salazar y Ángel Victorio Zúñiga, piden ayuda al gobierno nacional para atender la emergencia. Falta agua potable y electricidad en muchas de las comunidades.
Hoy, 17 de marzo, se realizó un comité extraordinario departamental ampliado de Gestión del Riesgo, donde se aprobó disponer de centros de acopio para las ayudas, los alcaldes aportarán el transporte fluvial, se ampliará la declaratoria de emergencia en el Baudó y la actualización del Plan de Acción Específico para la intervención de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) en el territorio.
Mañana, lunes 18 de marzo, estará llegando a la zona afectada el equipo técnico de la Unidad y la Gobernación del Chocó para levantar diagnóstico de la situación.




