Por Bolneth Reales Becerra
La clase política de Colombia que en otrora montaban sus maquinarias electorales para hacerse elegir en el congreso, en los actuales momentos se encuentran en crisis al iniciar la nueva contienda electoral 2022 a 2026, con un panorama ensombrecido por; Alianzas partidistas diversas, la Covid 19, los escándalos de los clanes políticos tradicionales, la crisis ambiental del planeta y los enfrentamientos entre los gobiernos de Colombia y Venezuela.
Vemos como se presentan candidatos a las elecciones legislativas y presidenciales, con propuestas basadas en la equidad, la justicia social y la defensa de los grupos minoritarios, un ejemplo de dichos candidatos son Katerin Ibarguen por el Partido de la U o Mabel Lara que representa el Nuevo Liberalismo, ambas aspirantes al senado. Sin embargo es de notar con desconfianza que el primero de estos partidos está siendo cuestionado por su accionar político y el segundo, el cual es manejado por el apellido Galán, no tiene la fuerza integradora de décadas pasadas. Por otra parte, encontramos candidatos con excelente formación y experiencia ubicados en otros renglones en partidos diversos, con propuestas innovadoras que propenden por el cambio social, entre sus apellidos hallamos a: Copete, Andrade, Mosquera, Caicedo y otros 11 aspirantes más del departamento del Chocó, que bien pueden llevar su curso a un mejor nivel en pro del desarrollo de Colombia.
Para la consulta presidencial Francia Márquez por el Pacto Histórico y Luis G. Murillo por el Partido Colombia Renaciente del representante Arley Murillo quien no tiene aspiraciones al congreso.
Además, encontramos las dos curules afros por circunscripción nacional con 48 listas y 129 candidatos, en resumida cuenta tenemos más 146 Afros aspirantes al congreso, algo nunca visto en la política de Colombia. ¿Será que llegó el cuarto de hora de los Afros?, ¿se acabó el discurso excluyente o los están utilizando la actual clase política rancia, desgastada y con escasez de ideas y propuestas para los retos que debe enfrentar el país a causa de la pandemia del Coronavirus? ¿Qué decir de la crisis del proceso de Paz con las Farc?
Se han dado cuenta que los afrodescendientes, indígenas, raizales y palenqueros estamos incluidos en la Constitución de 1991, lo que no pasaba con la Constitución Nacional de 1886 donde en ninguna parte se mencionaba a los indígenas, negros, palenqueros y raizales.
Sus ideas presentadas hacia el nuevo congreso deben girar en torno a sus capacidades y profesionalismo, no por la pigmentación de la piel, todos sabemos que tenemos pigmentación oscura y eso no hay que decirlo. No se dejen utilizar ingenuamente por lo que representan algunos de ustedes en la actualidad del País.
existe elevado dominio de los negros en el deporte, la música, el arte, la artesanía, la cocina, las tradiciones culturales, pero nada de eso se refleja de los negros en el poder político de Colombia.
Afrodescendientes: es el momento de construir una propuesta política, contribuir a la democracia que está en riesgo por los autoritarismos, la inmediatez de las redes sociales y gobernantes Neoliberales. Que desarrollan una economía de amigos y no de País.
Lleguemos al congreso y la presidencia de la Republica para ayudar a restaurar la democracia, desterrar los atavismos que tanto daño han causado y presentemos propuestas sobre el potencial de Biodiversidad de nuestros territorios, el ecoturismo, las energías alternativas y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), hacia un proyecto incluyente, una nueva sociedad donde todas y todos logremos espacios.




