Tomado de Archivo General de la Nación. https://www.archivogeneral.gov.co/las-escrituras-que-cuentan-vidas
En la Notaría Primera de Quibdó, libros de escrituras y registros civiles guardan más de dos siglos de vida chocoana. Entre humedad y papel frágil, cada folio sostiene identidad, memoria y derechos en el territorio.
En Quibdó, donde la memoria se abre paso entre la lluvia, el río y las historias contadas de generación en generación, también existe una memoria que descansa en papel. En la Notaría Primera, los libros de escrituras y registros civiles funcionan como un mapa íntimo del Chocó: allí quedan inscritos nacimientos, uniones, herencias y compraventas que, más allá de su valor legal, revelan cómo se ha tejido la vida familiar y comunitaria a lo largo de más de dos siglos.
La siguiente historia se adentra en ese archivo silencioso para mostrar por qué conservarlo es mucho más que proteger documentos antiguos. A partir del diálogo con un funcionario de la Notaría, se propone mirar estas escrituras como una forma de existencia en el territorio: pruebas de identidad, pertenencia y derechos que permiten a las personas decir quiénes son, de dónde vienen y cómo han construido sus vínculos y sus luchas en una región donde cada folio preservado puede marcar la diferencia.

Memoria y comunidad en la Notaría Primera de Quibdó
En la Notaría Primera de Quibdó se resguarda un archivo que cuenta la historia social del Chocó. Entre anaqueles altos y libros envejecidos, permanecen documentos que registran nacimientos, uniones, herencias, compraventas y decisiones que marcaron la vida de miles de familias. Son más de dos siglos de memoria escrita que permiten demostrar no solo derechos, sino pertenencia.
Para crear la discusión, el programa Archivos, Memorias y Reparación Histórica, entrevistó a un funcionario de la Notaría con el fin de dialogar sobre cómo esta entidad ha sido un bastión importante en la preservación de memorias que documentan vínculos familiares, acuerdos colectivos y luchas por la tierra. De esta manera, no se trata únicamente de conservar papeles antiguos, sino de garantizar que las personas puedan afirmar quiénes son, de dónde vienen y cómo han construido sus relaciones en el territorio.
Un archivo esencial para existir en el territorio
“Tenemos libros de escrituras que van desde 1820 hasta 2025. En ese sentido, todos los documentos son importantes, pero lo que más buscan las personas son los registros civiles de nacimiento”, explica John Marmolejo Córdoba, uno de los funcionarios que lleva cinco años trabajando allí.
La consulta de estos libros es constante. Cuando un registro civil no aparece o se ha deteriorado con el tiempo, la persona puede esperar años para reconstruirlo. Por eso, el cuidado del archivo no es un trámite: es una garantía de acceso a derechos básicos como la identidad, la ciudadanía y la propiedad.
En una región marcada por la desigualdad y la fragilidad documental, cada folio conservado puede cambiar una vida.
La notaría como fuente para reconstruir historias
Los documentos notariales permiten seguir la pista de cómo se ha tejido la vida comunitaria en Quibdó: familias que se conforman, barrios que nacen, tierras que cambian de manos, proyectos que empiezan. Las escrituras no solo certifican bienes; también narran vínculos y transformaciones sociales.
Para historiadores, genealogistas y para cualquier persona que busque su origen, este archivo ofrece huellas valiosas como rutas de migración, redes familiares, impactos económicos y decisiones que han definido el rumbo de la comunidad.
Un trabajo silencioso, pero fundamental
El archivo enfrenta retos diarios como humedad, libros sin pasta, hojas frágiles que se deterioran por el paso de los años. Aun así, el equipo mantiene la organización y restauración necesaria para que los usuarios encuentren sus documentos:
“Guardamos la información de la gente chocoana. Cuando vienen, se la entregamos. Es su derecho, por eso creemos que todos los documentos que reposan aquí son fundamentales, valiosos”, reafirma Marmolejo.
Las notarías, muchas veces vistas solo como espacios de trámites, cumplen un papel clave en la construcción de memoria institucional y en la garantía del acceso a derechos civiles.
Fortalecer la conservación, la catalogación y la digitalización permitirá que este archivo continúe siendo un recurso vital para las comunidades. La documentación notarial es parte del patrimonio vivo del territorio: una fuente que sustenta historias personales, y a la vez, investigaciones sobre la identidad social, cultural y jurídica del Chocó.




