

En un esfuerzo conjunto por consolidar la seguridad, la legalidad y la cooperación internacional, las autoridades de Colombia y Panamá llevaron a cabo una exhaustiva jornada de limpieza, adecuación y mantenimiento técnico del hito o mojón fronterizo entre ambas naciones en el extremo norte del departamento del Chocó.
La intervención, concentrada estratégicamente en el sector costero entre las puntas de Cocalito y Ardita, fue liderada por una alianza institucional entre la alcaldía municipal de Juradó y la administración panameña de Chepigana. El operativo binacional contó además con el respaldo técnico y diplomático de la Cancillería de Colombia, garantizando el cumplimiento estricto de los protocolos internacionales para la preservación de líneas divisorias.
Además del valor simbólico y soberano que representa la restauración de este mojón fronterizo, la jornada coincide con una serie de avances históricos para el municipio chocoano. De manera simultánea, la Autoridad Nacional de Aduanas de Panamá oficializó la autorización para el intercambio formal y legal de mercancías hacia Juradó, una medida orientada a mitigar el desabastecimiento en la región y a dinamizar la economía local mediante el comercio transfronterizo regulado.
Complementando este impulso al desarrollo regional, las autoridades locales confirmaron la reactivación formal de las obras de infraestructura en la pista aérea del aeropuerto de Juradó, un proyecto clave que optimizará la conectividad de esta zona fronteriza con el resto del país y fortalecerá los canales de asistencia institucional.
Durante su intervención, el alcalde de Juradó, Denio Jiménez Rivas, hizo un llamado a ampliar la mirada sobre la frontera y reconocer su importancia no solamente para la soberanía y la seguridad, sino también para la vida, el trabajo y el futuro de sus habitantes.
“Nuestras fronteras no pueden ser recordadas únicamente cuando surge una amenaza; también deben ser prioridad cuando sus pueblos reclaman oportunidades para vivir con dignidad”, expresó el mandatario.
Asimismo, destacó que la integración debe traducirse en oportunidades reales para pescadores, campesinos, comerciantes y emprendedores de ambos lados de la frontera, impulsando el intercambio comercial, la movilidad y el desarrollo económico de las comunidades.




