El Ejército Nacional anunció el inicio hoy de actividades de desminado militar en zona rural del Alto Baudó (Chocó), para proteger a las comunidades indígenas que permanecen en zozobra por el accionar de grupos armados ilegales.
Según el brigadier general, Óscar Leonel Murillo Díaz, comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta Titán, son cerca de 105 mil metros cuadrados a intervenir por parte del Ejército Nacional en poblaciones de Miácora, Mohamía, Chachajo, La Pureza y Puerto Luis, para garantizar la libre movilidad de los habitantes de esta zona.
“La intención es verificar sospechas de minas antipersonas en el sector, dada por la información suministrada por nuestra población; así mismo, por la inteligencia de combate, con el único objeto de destruir estos artefactos explosivos improvisados”, expresó el oficial.
Según el uniformado, esta constituye la fase uno de desminados “que tiene que ver con un área general, caminos, bordes de ríos, áreas de cultivo y puntos de interés, donde llega nuestra telefonía”, indicó el comandante.
Una vez terminada esta etapa de desminado en el Alto Baudó, serán intervenidos 130 mil metros cuadrados en el municipio de Bojayá en los territorios de Mojaudó, Chanú, Playa Blanca y Santa Catalina de Corondó, zonas que también han sido afectadas por el accionar de grupos armados ilegales.
El inicio del desminado en Alto Baudó es muy importante porque, a causa de los explosivos, la comunidad no ha vivido ni un solo día tranquilo durante 2021, pues varios de sus miembros ya han sido afectados por esos artefactos. Justo el 26 de febrero de este año se dio a conocer que, un joven afrodescendiente de 17 años pisó una mina antipersona y perdió sus dos piernas. De hecho, durante esa semana se registraron cuatro víctimas por explosivos solo en ese municipio chocoano.
La comunidad también se ve afectada porque a causa de los explosivos deben confinarse en sus casas, lo que desata otros problemas como escasez de alimentos y económica, porque muchas veces las minas están plantadas en los cultivos y los civiles no pueden ingresar a estos para trabajar.
“No pueden caminar por los senderos, ni ir a las parcelas porque estamos plagados de minas antipersonal. Entonces, este es un llamado de alerta al Gobierno nacional”, contó Ulises Palacios Palacios, alcalde del Alto Baudó, a finales de febrero, y agregó que la población corre el riesgo de ser asesinada y extorsionada.




