La alcaldía de Quibdó, EPQ, Aguas del Atrato, Codechocó y la Universidad Tecnológica del Chocó socializaron el Proyecto de Adecuación del Vaso o Celda de Contingencia de Disposición Final de Residuos Sólidos, que se construirá en esta ciudad, con recursos del Ministerio de Vivienda, por el orden de los 7.500 millones de pesos.
La empresa Urbaser se encargará de la ejecución del proyecto y los recursos serán operados por Findeter.
La Secretaria de Ambiente, Marlidis Palacios, expresó: “Este es un proyecto muy ambicioso para el municipio de Quibdó porque nos permite avanzar en el logro de unas condiciones técnicas y óptimas con las cuales debe funcionar, no un botadero a cielo abierto, sino un relleno sanitario. Vamos a dar un gran paso en cuanto al mejoramiento de las condiciones ambientales y de la calidad de vida de los habitantes del municipio de Quibdó».
A su turno, Diana Constanza Cárdenas, Gerente Contratista de Obra para la Adecuación del Botadero a Cielo abierto Marmolejo, dijo: «Para iniciar nuestra actividad en el municipio de Quibdó, realizamos una reunión de socialización con entidades y algunos miembros de la comunidad recicladora».
Y agregó: «El botadero a cielo abierto Marmolejo es lo que tienen ahora, una de nuestras tareas es cerrar esas celdas que están abiertas, para que no siga siendo un botadero a cielo abierto, sino que sea una celda de disposición adecuada, que tenga características similares a las de un relleno sanitario para evitar la contaminación de las aguas, la emisión de gases incontrolados a la atmósfera, la presencia de roedores, y si se hace una operación y un cierre adecuado, se logra el control de las aves que hay actualmente en el botadero».
En lo relacionado con la duración del relleno sanitario explicó, si la comunidad sigue generando residuos como lo vienen haciendo, puede durar entre 6 o 7 años, si se incrementa la generación de residuos, puede bajar a 5 años; pero, si se hace un trabajo coordinado entre la administración municipal, los recicladores y los comerciantes, podría aumentar la vida útil del relleno sanitario a unos 8 o 10 años.
«Hay que tomar conciencia porque el botadero, relleno sanitario o celda de disposición final de residuos, es responsabilidad de todos» puntualizó Diana Constanza Cárdenas.




