Más de un centenar de indígenas del Chocó invadieron la reserva natural Cerro Pan de Azúcar, al oriente de Medellín, argumentando que esta área hace parte de su territorio ancestral.
“Estamos haciendo cambuches, estamos concentrados porque en el camino viene mucha gente más. Acá vamos a resistir y a luchar porque esto es territorio ancestral de los indígenas. Los colonos nos lo quitaron a la mala, pero estamos bregando a recuperar nuestro pedazo de tierra. Acá estamos 28 familias. Ya estamos acá ubicados mientras esperamos que las instituciones de la alcaldía de Medellín nos apoyen con plásticos y con techos”, se escuchan en un video.
En esta área de protección ambiental especial, un espacio no apto para habitarlo, antes existió el CAI de Pan de Azúcar y un corredor turístico.
La personería de Medellín, con su Grupo de Asuntos Étnicos, Migrantes y Refugiados, ha hecho presencia en el lugar con el objeto de lograr un diálogo entre las autoridades y los miembros de la comunidad indígena que ya se denomina El Faro-Daidua.
Según indicó la Personería, esta comunidad que se ha asentado en el Pan de Azúcar es diferente a la que estaba instalada en Niquitao y que el año pasado retornó al Chocó. De hecho, llevarían varios años en Medellín. “Ellos deciden integrarse como una comunidad nueva y diferente a los otros cabildos”, explicó Sonia Peña, líder del Grupo de Asunto Étnicos, Migrantes y Refugiados de la Personería Distrital de Medellín.
Las comunidades residentes en un lugar aledaño, llamadas El Faro y Altos de La Mora, están preocupadas y temen que se generen hechos de violencia, ya que existen voces alentando a sacar a la fuerza a los indígenas, con los que al parecer ha habido problemas de convivencia en otros sectores donde antes estaban asentados.




