La Asociación Colombiana de Geólogos y Geofísicos, ACGG, lamentó la tragedia que viven 40 familias que perdieron a sus seres queridos a causa del deslizamiento en la vía Quibdó-Medellín, en la zona rural de El Carmen de Atrato, y afirmó que desde al año 2008 no se actualizan los estudios geológicos en dicho sector.
La ACGG hizo un llamado al Gobierno al considerar que no hay la prevención suficiente por parte del Estado para evitar tragedias como la registrada en la vía Quibdó-Carmen de Atrato.
Desde la Asociación aseguran que la tragedia que se registró en la vía Quibdó – Medellín sí se podía prevenir y evitar
Argumentando que “los deslizamientos que se presentaron en la zona, en días pasados, eran una alerta urgente para que las autoridades nacionales y departamentales tomaran decisiones inmediatas de prevención y atención”.
Así mismo, la Asociación hizo un llamado para que el Gobierno Nacional “tenga en cuenta los conceptos geológicos al momento de planear proyectos de desarrollo e infraestructura y que se considere con prontitud los riesgos geológicos existentes para la actualización de los Instrumentos de Ordenamiento Territorial”.
‘Un geólogo por municipio’ fortalecería los planes de prevención y cuesta menos que reparar las vías. En cuanto a formas de prevención para que estas situaciones de emergencia no se sigan registrando en el país, la Asociación mantiene en firme la idea que el Gobierno disponga de un geólogo por municipio, con el fin de que acompañe las decisiones de planeación y prevención en los diferentes proyectos que se desarrollan y que son de impacto nacional.
Por su parte, el director de la Asociación Colombiana de Geólogos y Geofísicos de la Energía, Flover Rodríguez, fue más allá y aseguró que hay ausencia de prevención por parte del Estado ya que lo vivido en Chocó es una situación que se presenta año tras año.
Agregó: “estamos acostumbrados, hace más de 40 años, a convivir con estos hechos. Poco invertimos en prevención, en obras, acciones y estrategias que permitan que el territorio colombiano se adapte a fenómenos como deslizamientos, inundaciones, terremotos, etc”.




