Aunque el 12 de enero se había informado que habían sido rescatados los cuerpos de los diez pasajeros que viajaban en la avioneta Cessna 402C, de placas 2522, que cubría la ruta Juradó-Medellín, luego se conoció que faltaban los restos del piloto Santiago Montoya Giraldo, de Raquel Palacios y de Miguelina García Correa.
Por ello, desde el pasado martes 14 de enero se reactivó la búsqueda en la zona de siniestro, en la vereda Aná del municipio de Urrao, con un equipo técnico especializado de 40 personas y un canino, y aeronaves de la Policía Nacional, la Fuerza Aérea, Dagran y la aerolínea Pacífica.
«No paramos, estamos trabajando precisamente con estas personas insertadas en la zona, tienen un campamento en el sitio para poder ganar tiempo y poder hacer un proceso operacionalmente más eficiente y acertado”, confirmó Carlos Ríos, director del Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Antioquia, Dagran.
“El radio de trabajo se amplió en la zona del accidente para darles tranquilidad a tres familias y por su solicitud”, informaron.
Luis Klínger, primo de Raquel Palacios, explicó cómo les informaron de que los restos de sus familiares no estaban: “La reacción fue muy fuerte para todo el mundo porque todos estábamos convencidos que ya nos entregaban los cuerpos; cuando fuimos a eso fue que nos dijeron que no había 10 cuerpos, que eran siete cuerpos y que por consiguiente no podían hacer nada, sino entregar los siete cuerpos”.
Dollis Palacios, hermana de Raquel, una de las víctimas desaparecidas pidió a las autoridades informar qué pasó con ellos: “¿Dónde está el cuerpo de Raquel Palacios, mi hermana, y de doña Miguelina? (…) Dónde están esos dos cuerpos si ellos dicen que falta uno, en medicina Legal no están, ¿dónde están esos cuerpos?».




