Ahora el reto es garantizar la implementación de la ley y la protección de saberes, explicó su autor Jhon Arley Murillo Benítez.
Las bebidas ancestrales de las comunidades negras del Pacífico colombiano se popularizaron desde hace algunos años gracias a eventos como el Festival Petronio Álvarez realizado en Cali, logrando reconocimiento y la masificación de la información alrededor de estas tradiciones. Ello favoreció la comercialización, pero también fue un factor para que algunas personas pretendieran registrar marcas o patentar productos para su fabricación a nivel industrial, desconociendo la protección de saberes y el acervo cultural alrededor de su producción.
“La aprobación de la Ley del Viche es una acción afirmativa que además de aportar a la cultura del país y reconocer los saberes ancestrales del pueblo Afro, será un motor de activación económica y una estrategia para erradicar, en nuestros territorios, las prácticas ilegales. Por eso decimos: cero coca y mucha caña para producir viche” indicó el representante Jhon Arley Murillo, autor del proyecto que dio origen a la Ley.
Un trago de Viche o cualquier otro destilado de las comunidades Afro del Pacífico que se enmarca como bebida ancestral, no es considerado solamente un licor, es un producto que trae consigo la historia, la cultura y los saberes de la medicina Afrocolombiana.
La Ley del viche reconoce como productores y transformadores de viche a aquellos miembros de las comunidades negras y afrocolombianas que desarrollan el proceso de destilación y/o transformación del Viche en los territorios colectivos ubicados en las zonas rurales del Pacífico colombiano de los departamentos de Cauca, Valle, Chocó y Nariño.
Las comunidades podrán acceder a todas las medidas de protección de propiedad intelectual, industrial, comercial existentes en la normatividad vigente, con el fin de garantizar la continuidad de su tradición y la protección de la producción y transformación del Viche/Biche.
En ese sentido y con miras a generar mecanismos de trazabilidad, reconocimiento e identidad del Vithe/Biche y sus derivados será obligatorio el etiquetado del producto. Este debe contener la información relativa al origen de la producción y el nombre de la persona productora, la familia, la comunidad o la organización productora, de acuerdo al procedimiento que para tal efecto se determine en la reglamentación.
En cuanto a los requisitos para la producción y comercialización del Viche, la ley es clara en precisar que, cuando la producción del viche/biche y sus derivados no se destine al consumo propio de las comunidades negras, afrocolombianas, en el marco de sus usos, costumbres, cosmovisión y derecho mayor, la producción y comercialización del Viche/Biche y sus derivados requerirá la obtención de los registros sanitarios correspondientes y demás los requisitos que establezcan las autoridades competentes.
Así mismo, se creará la categoría AE, Artesanal Étnica: para aquellas bebidas como el Viche/Biche o sus derivados elaboradas por los miembros de comunidades negras, afrocolombianas ubicadas en el pacífico colombiano, o las personas jurídicas conformadas por estos, o mayoritariamente por estos siempre que su domicilio se encuentre en el pacífico colombiano.
El Registro Sanitario será exigible una vez se reglamente su creación y será expedido de manera gratuita, conforme a lo dispuesto en la ley 2069 de 2020 (Ley de Emprendimiento) o las normas que las regulen, modifiquen o sustituyan.
Esperamos que esta norma aporte en la formalización de la industria productora del Viche, lo que conlleva a la generación de empleo formal para las comunidades Afro en sus territorios y el recaudo de impuestos dirigidos a la salud de la región, por mencionar algunos de los temas con impacto económico positivo. Explicó Jhon Arley Murillo.




