
Por Amílcar Cuesta Torres
En marzo de este año 2024 la Escuela Superior de Administración Pública-ESAP, protocolizó la convocatoria de concurso de méritos para proveer el cargo de director territorial en varias regiones y departamentos, entre ellos el Chocó.
Cumplida esta primera etapa, la dirección nacional remitió a la gobernación del Chocó el listado de las personas que integraban la terna de acuerdo a los puntajes obtenidos. Un profesional del departamento de Córdoba y dos chocoanos formaban parte del envío.
Teniendo en cuenta que el cargo lleva casi un año de interinidad, se esperaba que la gobernadora Córdoba Cury escogiera prontamente a uno de los tres seleccionados, pero no fue así. Por alguna extraña razón, se vencieron los términos para la escogencia y esta no se hizo.
La mandataria adujo el incumplimiento a tamaña responsabilidad a una “anomalía en el proceso de gestión documental interno”. Esto condujo a que la dirección central designara para el cargo a Víctor Manuel Ariza Palma, el cordobés, de quien se duda conozca al Chocó y sus complejidades. Pero es aquí donde empieza a oscurecerse el proceso, pues en los registros de participantes en la prueba de conocimiento, la más importante de la convocatoria, no aparece por ningún lado el nombre del supuesto ganador.
Quizá previendo la tempestad que se avecinaba, Ariza Palma, a quien además le habían otorgado 100% de valoración en la hoja de vida, presentó renuncia irrevocable a su designación. En su escrito de dimisión se lee un enunciado que tiene, ciertamente, una untura de confesión y arrepentimiento: “considero que debe respetarse la competencia de la gobernadora del Chocó y que sea ella quien realice la designación”.
Sin embargo, Jorge Iván Bula Escobar, director nacional de la ESAP, considera que este cuento no ha finalizado, o mejor, que no tuvo el final esperado. Sin respetar el orden de mérito como era debido, mediante acción resolutiva el alto funcionario ha convocado este mes de septiembre un nuevo concurso para acceder al cargo de director territorial en el Chocó de esa importante escuela de formación administrativa.
La estrategia es, al parecer, confeccionar de nuevo el concurso para que esta vez sí se amolde con precisión al concursante preelegido. Se pretende que de aquí al 30 de diciembre se surta el proceso, que culminaría con la entrega de la nueva terna a la gobernadora Córdoba Cury.
La dirección de la ESAP en el Chocó se encuentra vacante desde diciembre de 2023, fecha en que salió del cargo la istmineña Liz Perea Quintero. Se espera que la dirección nacional acabe con la interinidad, pero atendiendo el orden de mérito establecido en los cánones de la función pública; de no ser así, estaríamos ante un caso flagrante de corrupción en un ente que por su misma naturaleza debe dar ejemplo de moral administrativa en el país.




