
Hoy, en Condoto, Codechocó entregó 41 licencias ambientales temporales a los consejos comunitarios de la subregión del San Juan, específicamente de los municipios de Condoto, Cértegui, Tadó y Unión Panamericana.
Este es el primer piloto de formalización minera, que permite que los pequeños mineros del Chocó, desarrollen su actividad en cumplimiento de la normatividad ambiental y pueda beneficiar a las comunidades desde lo social y ambiental.
El Consejo Comunitario Mayor Condoto-Iró, COCOMACOIRO, recibió 20 licencias; Tadó, 7; Unión Panamericana, 2 y Cértegui, 2.
«Este es un ejercicio que hacemos donde el minero le responde al consejo comunitario, y ellos nos responden a nosotros. Nosotros hacemos el acompañamiento de una producción más limpia y otras estrategias para lograr este objetivo», sostuvo Arnold Alexánder Rincón López, director de Codechocó.
El funcionario agregó que se trabaja para seguir entregando licencias en otros municipios como Nóvita. Al mismo tiempo, que invitó a los mineros de Cantón de San Pablo para que soliciten su licencia ambiental.
Helcías Ayala Mosquera, Subdirector del IIAP, manifestó: «Efectivamente fue un evento muy importante que pone a los mineros de Condoto, Unión Panamericana y de Tadó en un proceso de formalización; en una senda hacia el trabajo de este sector, al aprovechamiento de los metales preciosos en un marco de legalidad, tanto en lo minero como en lo ambiental. Y también contribuye al ejercicio de gobernancia en los territorios colectivos donde se ejerce esta actividad».
Darwin Sánchez La Torre, Representante Legal del Consejo Comunitario Mayor de Unión Panamericana, Cocomaupa, dice que gracias a Dios se entregaron dos licencias ambientales a su territorio: Aguaclara y Quiadó. Agrega que tienen otras tres licencias ambientales en proceso de legalización.
Deláskar Valencia Maturana, minero de Condoto, mostró su alegría porque recibió dos licencias ambientales: una para extraer material pétreo; y otra, para extracción de metales preciosos.
Dualber Mosquera Chaverra, minero de Condoto, manifestó: «Recibo esta noticia con toda la humildad del mundo. Dando gracias a Dios, en primer lugar; y segundo, al Consejo Comunitario de Condoto-Iró, que ha venido haciendo las cosas bien, de cierto tiempo para acá.
Natalia Castillo Mosquera, quién fue coordinadora en el Chocó del programa Oro Legal de la Usaid, dice que apoyaron este proceso desde su génesis, de la mano con los consejos comunitarios para que los mineros tuvieran ese respaldo que les permita realizar una minería bien hecha amigable con el medio ambiente.
Finalmente, el anfitrión Marcelo Torres Ibargüen, representante Legal de Cocomacoiro, expresó que está satisfecho de haber cumplido con el deber. “Una vez nosotros llegamos a esta representación, le dijimos a los consejos locales, a los mineros de que no iban a estar solos, que le íbamos a hacer un acompañamiento; y hoy lo estamos logrando”.




