Tropas del Batallón de Selva N.° 54, de la Décima Séptima Brigada del Ejército, han sembrado alrededor de 1.300 árboles en los primeros tres meses del año en el municipio del Carmen del Darién, en zonas donde antes abundaban los cultivos de coca con los cuales se financiaban grupos armados ilegales.
Se han sembrado especies como pichindé y roble.
En los municipios de Apartadó, Chigorodó y San Pedro de Urabá, departamento de Antioquia, han sido sembrados otros dos mil árboles de especies nativas. Además, las tropas del Ejército han logrado recuperar algunas fuentes hídricas con la recolección de residuos sólidos y descontaminación de los afluentes.
Cabe recordar que en un lapso de 15 años, entre 1998 y 2012, 608.000 hectáreas de bosque en Colombia fueron reemplazadas por sembradíos de coca. Esta deforestación frenó la captura de 6 millones de toneladas de CO2 y la generación de 5,5 millones de toneladas de oxígeno, según el reporte “Coca, contaminación y pobreza” publicado por la Dirección de Antinarcóticos de la Policía Nacional de Colombia. Para la época, antes del acuerdo de paz, se estimaba que se perdían 111 hectáreas de bosque cada día, correspondientes a invaluables bancos de germoplasmas destinados a la implantación de cultivos de coca, además de vastos hábitats de mamíferos, peces e insectos.




