El Placer de Comer Negros. Pereques de mi palenque.
Por Nicolás Emilio García Palacios (Nicolé Garpal)

Introducción
Por Neftalí Rengifo Yurgaqui.
El escribir con lenguaje vernáculo y crítico, definitivamente es un placer para el que osa de «escritor» en medio de tan buenos, que los hay, pero que no obstante nos atrevemos a seguir sus caminos con la esperanza de ser leídos por aquellos que aprecian las expresiones picarescas del populacho, para salir de la ineludible rutina acartonada de los escritos de la élite literaria, científica o histórica, o de las noticias estresantes del diario acontecer a las que hay que transformar en caricaturas que hagan posible el sano humor y la diversión.
La introducción es para referirme a la temática y estilo del escritor Nicolás Emilio García Palacios, más conocido en el mundo de las letras con el seudónimo de «Nicolé Garpal», con quien me identifico en su léxico vernáculo, en verso y en prosa, más auténtico que el mío cuando escribo los diálogos de «Inocencio & Cándido» -dos viejitos afrocolombianos… con ironía y crítica sarcástica sociopolítica que alguna vez, sin ponerse de acuerdo, se parecieron a los recordados de «Esteban Compadre» del exgobernador del Chocó Esteban Caicedo Córdoba.
Pues bien, me es grato presentar por este medio, y recomendar su búsqueda por las redes sociales, el libro “El Placer de Comer Negros. Pereques de mi palenque», de autoría de Nicolás Emilio García Palacios (Nicolé Garpal), editado a comienzos del 2024, bajo los designios de este año bisiesto del Señor, que, aunque otros no lo sean, siempre está escribiendo sus anhelos, recuerdos, logros y preocupaciones por la reivindicación de los derechos de su gente negra.
El autor se presenta en el libro diciendo que «Nicolé Garpal nació en 1963 pu’allá en su apreciado Quibdó, que siendo la ciudad principal del departamento del Chocó (en Colombia)».
Nicolás Emilio García Palacios vive actualmente en Bogotá y se desempeña como funcionario de la Secretaría de Educación Distrital. Fue acreedor del primer puesto en el Concurso Municipal de Cuento «Las Letras que Apasionan» en la categoría adultos, con el cuento «El cadáver que renació en Suacha”, otorgado el 7 de noviembre de 2018, concurso organizado por la alcaldía municipal de Soacha, Cundinamarca.
Transcribo con su estilo, enseguida, la presentación que el mismo autor hace de su libro al considerarla más fiel a sus propósitos de lo que este admirador de su obra pueda decir:

Presentación.
Por Nicolás Emilio García Palacios (Nicolé Garpal)
Considero que no será un ejercicio complejo comprender con precisión la equivalencia del proceso de COMER NEGROS. De igual manera, sin la menor complicación saber por qué razón es lo del PLACER de aquello hacerlo. Cuando aquí hablo de pereques aludo a reproches, o reprimendas, que les dirijo a quienes se la pasan ‘comiéndose’ a personas negras -que a hembras y a hombres-, incluyendo a negros mismos que desarrollan eso. ¡Caramba!, como si acaso eso no les diera… Lo de mi palenque ¡es pura cimarrona rebeldía!
También hay en mi obra algunas menciones en sí no relacionadas con el COMER NEGROS; por lo que, en consecuencia, son más algo como que por capricho -¡pero que nunca meros rellenos!-.
No me desvela que compren mi libro como pan recién salido del horno -aunque quien escriba y publique no quiera eso-, sino que lo lean (comprado, regalado, prestado, como sea-); claro, y que ojalá muchos. Pero si al menos para una persona es provechoso aquel, proclamo que ¡misión cumplida!
Registro al remate de la obra un diccionario de palabras o frases que aquí plasmadas quizás para algunos prójimos no sean conocidas, por ser muy propias de la cultura del pueblo negro de Colombia.»
En la contraportada del libro, el autor nos comunica que “El Placer de Comer Negros. Pereques de mi palenque» es un recorrido por el ayer y por el ahora con palabras que por lo general dejan al desnudo evidencias de cómo en especial ‘blancos’ (o blancomestizos), y no pocos negros mismos, a personas negras se las han ‘comido’ y se las siguen ‘comiendo’; que es pues por aquel considerarlo un ejercicio que, ¡como no!, generador de PLACER enorme. ¡Por eso concluyéndose que ‘COMER NEGROS!, a negras y a negros, es «¡bastante sabroso!». ¿Será acaso, que no?… ¡Indudable!»




