La vía Carmelo-Bagadó, de 20 kilómetros, está destruida, repleta de derrumbes y deterioro y reducción de la banca y la calzada. Los bagadoseños sufren todo tipo de penalidades para comunicarse con Tadó, Unión Panamericana o Pereira. Los vehículos se hunden en la vía, se voltean o se deterioran.
El sector más deteriorado e intransitable corresponde al municipio de Tadó. En los últimos días se han realizado protestas de los bagadoseños, que exigen atención por parte de las autoridades.







