Las traducciones legales o jurídicas son consideradas una categoría dentro del enorme marco de las traducciones técnicas que albergan una gran cantidad de especializaciones en el universo de la traducción.
En el ámbito de los traductores, se dice con frecuencia que las traducciones legales son de las más complejas que existen. Esto se debe a que los traductores especializados deben conocer a la perfección la terminología jurídica, la cultura como fuente de los idiomas sobre los que trabajan, y por supuesto, los sistemas legales de los dos países.
Como sucede con otras especialidades, los traductores legales utilizan varias herramientas que apoyan su trabajo, inclusive la ayuda de los profesionales legales que son una fuente de consulta constante. Por otro lado, es importante aclarar que en el plan de estudios de los traductores legales hay casi más materias de Derecho que de lenguas y de traducción.
El traductor legal como enlace esencial
El traductor legal profesional tiene en sus manos la responsabilidad de traducir una gran variedad de textos que llegan hasta él o ella porque se ha desarrollado una situación jurídica o legal que hace necesaria esa traducción.
Esa importancia hace que sea tan significativo el papel que tienen en la sociedad y la precisión con la que deben trabajar, ya que cualquier cambio o mala traducción de esos textos legales podrían resultar en un perjuicio adicional a cualquiera de las partes involucradas.
Dónde tienen lugar las traducciones legales
Todos los traductores legales o jurídicos (el nombre de la profesión y del diploma habilitante varía según el país) estudian varios años para obtener su título profesional. En la mayoría de los países los postulantes a traductores legales estudian en la universidad, aunque hay otras instituciones en donde estudiar con el mismo aval educativo y oficial.
Los traductores legales trabajan por cuenta propia como trabajadores independientes para clientes particulares, estudios de abogados (bufetes), empresas privadas y compañías de traducción que organizan sus propios equipos de trabajo para cada especialidad.
Esto es lo que sucede con la traducción legal en Protranslate que es posible gracias a los traductores profesionales que esta empresa convoca para formar sus equipos por especialidad.
Por otro lado, en algunos países los traductores legales son parte de la planta permanente de empleados de los estudios de abogados, mientras que en otros se los contrata de manera independiente para determinados proyectos, ya sean grandes o pequeños.
Desafíos culturales y sociales que presentan las traducciones legales
Los desafíos que presentan las traducciones legales son de naturalezas diversas y con consecuencias que van más allá de la situación puntual de traducción. Es la única especialidad que tiene una fase adicional de trabajo que consiste en la comparación de los sistemas jurídicos.
Esto es lo que hace que las traducciones legales sean consideradas de las más difíciles de trabajar. Entre los problemas que surgen cuando los traductores comienzan a realizar su trabajo están los de orden conceptual y los del ámbito sociocultural, dos desafíos a los que los traductores legales están acostumbrados a enfrentarse.




